Como síntoma del buen funcionamiento de este tinglado de mundo que nos están montando, basado en la insatisfacción permanente y la búsqueda constante e imposible de; ni se sabe qué. Cada vez más parece ser que uno no es nadie si no tiene en su "currículum" unos cuantos viajes a lugares exóticos lo más lejanos posible. Esto es más así si cabe, tratándose de fotografía de naturaleza
Y yo, que de personalidad ando muy justito y me dejo arrastrar fácilmente por lo que se lleva en cada momento, no sólo no he podido sustraerme a esa tendencia generalizada inducida por el sistema, al movimiento desquiciado y perpetuo (no vaya a ser que paren, les dé por pensar y descubran el truco...), sino que además he decidido por una vez y sin que sirva de precedente, abandonar la calidez del rebaño para ir incluso un paso por delante. Y en cuanto he tenido oportunidad, he cogido la mochila y me he plantado nada menos que; en Marte. Si, habéis leído bien.
Así que en las próximas décadas, cuando veáis en la tele al que se supone será el primer hombre pisando el suelo marciano mientras dice una frase para la posteridad, vosotros sabréis que ese, es el segundo.
Con la única intención de provocar envidia por haber sido el primero en llegar allí, muestro esta imagen como prueba de ello y también como la mejor evidencia obtenida hasta la fecha, de indicios de la existencia de agua en el planeta rojo. Y además a continuación, voy a hacer referencia a algunos detalles del viaje a modo de guía.
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El vuelo a Marte: Duración 7 meses . Largo, muy largo y aburrido hasta el preocupante extremo de que casi me da por leerme un libro....
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Donde alojarse: La oferta aún es bastante reducida. Puedes elegir entre el agujero de un tubo de lava bajo la ladera de algún volcán inactivo (activo si lo prefieres con calefacción). O si eres aficionado al bricolaje, un agujero que excaves tu mismo.
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El clima : Bastante estable, sólo que en verano, una roca en el lado en el que da el sol puede estar a más 20ºC y en la sombra a menos 60ºC. Luego por la noche ya refresca un poquito, hasta los menos 80ºC. por lo que no está de más llevarse un jersey o una rebequita.
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Gastronomía: En Marte se come bien. Bueno, o mal, todo depende de lo que te hayas llevado en el táper, porque allí para comer hay poco. Quizá estoy exagerando algo; en realidad no hay nada.
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Que ver en Marte: Pues la verdad, no mucho. Quizá lo más destacable puede ser el Monte Olimpo. Un volcán de 27 kilómetros de altura. Pero los volcanes.... ya se sabe,...visto uno, vistos todos. Como el Teide, un poco más grande y sin turistas alemanes, aún.
También están, las enigmáticas caras de Marte, montañas semejantes a rostros humanos. Que son como las de Belmez, pero en 3D.
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Sus playas: Como destino de sol y playa Marte es simplemente ideal.
Sólo hay una, pero ocupa todo el planeta. Quizá se hecha en falta un poco de mar, pero nada es perfecto. Además esos pequeños detalles no son algo que la N.A.S.A con su proyecto de "Terraformación" no pueda solucionar en un par de cientos de miles de años.
En cuanto a sol; os vais a hartar. Al no haber casi atmósfera, brilla los 687 días del año marciano.
Eso sí; aunque el problema con la radiación se ha magnificado mucho, no olvidéis llevaros protección factor 350.000, porque sí, es un poco molesto, cuando llevas 5 minutos tumbado en la toalla, notas un picorciyo, te rascas y se te desprende la carne del hueso porque ya estás demasiado hecho.
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La gente de Marte: Pues...escasa, pero maja. Como soy poco social, creo que me parecieron lo segundo, sobre todo por lo primero.... En mi opinión, quizá un poco menos marciana que la de aquí.
En una de las pocas conversaciones que les escuché, un grupo de ellos estaban apostando sobre cual podría ser la civilización más idiota del universo.
Ganó el que decía haber oído hablar de una que habitaba un planeta de color azul, conocido por el resto de civilizaciones de su galaxia como: "El planeta de los simios". Que rápidamente estaba dejando de ser el paraíso para la vida que en su día fue, porque lo están arrasando para después supuestamente, trasladarse a otro de color rojo que es un infierno en el que no hay nada, ni siquiera aire para respirar.
En ese momento, todos se me quedaron mirando, con una sonrisa de entre burla y lástima. Yo disimulé haciendo como que no había oído nada y me marché silbando mientras actualizaba mi perfil de facebook. Aún puedo escuchar sus risas.... y aplausos..... (Clik en la imagen para verla más grande).
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Marte, indicios de agua (F:18,V:1/20s,ISO:100) |