viernes, 4 de octubre de 2019

EL HIJO DE UN DIOS

                                     En la mitología griega, Macaón y Podalirio fueron los hijos de Asclepio, (Esculapio para los romanos), Dios de la medicina.
                 En la fauna europea, se les han dado sus nombres a dos de los insectos más grandes y vistosos  del continente.
                 La mariposa Macaón o cola de golondrina (Papilio machaon), de hasta 7,5 centímetros, con varias subespecies, habita desde las tierras bajas hasta los 2.000 metros de altitud.
                 Sus orugas se alimentan principalmente del hinojo. Y en la fase de imago (Insecto alado), del néctar de diferentes especies de flores.
               
                 Había pasado la tarde fotografiando mariposas incluída esta especie. Pero tiene unas alas tan grandes y es tan activa cuando luce el sol, que es muy difícil utilizando poca profundidad de campo para desenfocar el fondo, conseguir todo el cuerpo del animal en el mismo plano y enfocado. Y no había conseguido ninguna imagen aceptable de ella.

                 Paradojas de la vida. Cuando llegué a casa me dice mi padre: ¿ya has visto la mariposa que hay posada en el seto?.
                Cuando el sol ya había descendido tras el horizonte, este ejemplar había elegido ese arbusto para pasar la noche. Y aunque la luz era escasa, su inmovilidad y posición me permitieron conseguir la imagen que un rato antes, lejos en el monte, cuando estaban activadas por la luz y el calor, me había resultado imposible.
                 Papá, esta es tuya. (Clik en la imagen para verla más grande).

Mariposa Macaón (Papilio machaon)
Mariposa Macaón (Papilio machaon) (F:3.2,V:1/30,ISO:200)

viernes, 27 de septiembre de 2019

LA GARRA PRODIGIOSA

                                  Difícil para quien no esté muy familiarizado con el medio natural y sus asombrosas criaturas, adivinar sólo viendo esta garra de qué animal se trata. Con esas uñas curvadas como garfios, que aunque no retráctiles, son muy parecidas a las de un felino.

                   Es en la parte inferior de la imagen donde estaría la mejor pista. En esa piel oscura y arrugada, en la que se adivina que es el patagio o membrana elástica, que forma el ala de los murciélagos.

                   Esta es la garra posterior de un animal cuya mayor peculiaridad anatómica queda perfectamente descrita en su nombre científico (Rhinolophus ferrumequinum). Murciélago de nariz de herradura. Y de esa nariz también prodigiosa escribí aquí hace ya un año !!! (como pasa el tiempo cuando uno se divierte):  https://fermincastellano.blogspot.com/2018/09/murcielago-herradura-nariz-ultrasonidos-.html
                  Vista así de cerca puede parecer casi amenazadora, pero en realidad es inofensiva (como lo es todo en la naturaleza, salvo intrusos de dos patas..) y lo és más aún por su pequeño tamaño. Cada dedo, más la uña, medía tan sólo 7 milímetros.

                   ¿Que donde está lo prodigioso en ella?. Pues en todo, al igual que en cada centímetro del cuerpo de aquel pequeño animal, que porque apareció en un sitio inadecuado, tuve la enorme suerte de tener en mis manos unos pocos minutos. Tiempo suficiente para asombrarme una vez más ante la perfección que la naturaleza, con tiempo, es capaz de crear.

                   No sé mucho de murciélagos, a penas he leído sobre ellos, pero por extrapolación de la  experiencia con otras especies, viendo esto, pude deducir cosas sorprendentes, incluso alguna que nunca he visto descrita.

                   Ves esos pelos largos e hirsutos, que sobrepasan la longitud de los dedos. Estoy seguro de que son vibrisas; un tipo de pelos rígidos táctiles especializados que otros muchos mamíferos (felinos, cánidos, pinnípedos (focas), etc.)  tienen en la cara alrededor del hocico, con función sensorial, para en condiciones de oscuridad total, informar al animal por contacto, de los obstáculos del entorno.

                   Al murciélago, le servirían para palpar la roca de la que se van a colgar en el techo de la cueva justo en el momento de posarse.
                  Y ahora la otra adaptación que he podido deducir, si cabe mucho más increíble. A ver si consigo explicarlo bien.

                   Si te fijas, las uñas no están dispuestas como en cualquier otro animal, en ángulo de noventa grados con respecto a la mano. Y es así, porque los dedos (de sección muy plana) con una articulación especial, están rotados noventa grados lateralmente, haciendo que todos ellos estén dispuestos casi en el mismo plano horizontal. Esto unido a que las uñas son comprimidas lateralmente, por lo tanto planas también, da como resultado, que toda la garra, como lo harían las varillas de un abanico, forman un plano horizontal, que hace que estas extremidades posteriores, en lugar de suponer un freno en la aerodinámica, por el contrario sean como una ampliación del plano del ala, contribuyendo así a la sustentación del animal en vuelo !!!!.

                    Justamente antes de posarse, los dedos rotan lateralmente, para que las uñas puedan cumplir así su función de agarre.
                    Sé que en la naturaleza, no hay nada que no tenga una función determinada, pero deducir también, porqué e un animal con tan escasa capacidad visual, tiene esas uñas transparentes y "decoradas" desde su interior por el color de los capilares sanguíneos, eso ya me ha resultado imposible.

                   Siempre ante cosas como esta, en las que veo hasta qué punto un organismo natural ha ido adaptando su anatomía hasta detalles tan ínfimos, para alcanzar simplemente; la absoluta perfección. Al intentar entender como esto ha podido llegar a ser, me resultan casi igual de simplistas e insuficientes, tanto la antigua teoría Creacionista, que decía que todos los seres de la naturaleza ya eran así de perfectos desde que fueron creados por Dios. Como la teoría científica actual, Evolucionista, que dice que esa perfección es el resultado únicamente de la selección natural.

                   Y tengo la sensación, de que hay algo más ahí, que se le escapa a la ciencia. De la misma manera que a los protocientíficos de la edad media, los alquimistas, se les escapaba la existencia por ejemplo, de la energía eléctrica.

                   Quizá la realidad sea una mezcla de ambas: la acción de la selección natural, pero no actuando aleatoriamente mediante ensayo y error, sino siendo dirigida por una inteligencia tan poderosa e inconmensurable que escapa a la comprensión humana.

                   Si eres muy de los 140 caracteres, enhorabuena por haber llegado hasta aquí y, espero que no te queden secuelas. (Clik en la imagen para verla más grande).
                 
Garra de murciélago de herradura (Rhinolophus ferrumequinum)(F:8,V:1/30s,ISO:100)

miércoles, 18 de septiembre de 2019

PEQUEÑA SUPERVIVIENTE

                                 Si la vida de cualquier animal adulto en la naturaleza es una lucha constante por la supervivencia, cuando se trata de recién nacidos como los de los ofidios, que en cuanto abandonan el huevo, inician ya una vida en solitario teniendo como única guía su instinto de especie. Que algunos de ellos consigan sobrevivir, resulta casi milagroso.
               
                 En una zona rocosa con poca cobertura vegetal donde esconderse, esta pequeña culebra de collar (Natrix natrix) había encontrado en la penumbra de la entrada de una cueva, relativo refugio de la multitud que son sus potenciales depredadores.
                 Después de hacerle la foto, mirando un momento más ese gran ojo naranja, sólo cabía desearle que consiguiera poder ver muchos más días como aquel. (Clik en la imagen para verla más grande).
             
Culebra de collar (Natrix natrix)
Culebra de collar (Natrix natrix) (F:2.8,V:1/30,ISO:200)

martes, 10 de septiembre de 2019

NOSTALGIA DE LO SALVAJE

                                             Con una naturaleza cada vez más alterada, domesticada y convertida en objeto de consumo. Es en rincones perdidos como este, de esos de los que siempre se hace difícil tener que regresar. Donde aún se tiene la sensación de estar ante lo primigenio, inalterado y salvaje. (Clik en la imagen para verla más grande).
         
Hayedo en primavera.
Bosque de hayas (Fagus sylvatica) en primavera (F:11,V:1,5s,ISO:100)

miércoles, 4 de septiembre de 2019

EL HIJO DEL VIENTO


                                No sabía muy bien qué título ponerle, porque todo lo que se me ocurre sobre ellos seguro que resulta demasiado superlativo.
              Escribiendo ese, me vino a la memoria que es el mismo sobrenombre que le pusieron al atleta estadounidense Frederick Carlton Lewis -"Carl" Lewis.
              Aún reconociendo las portentosas cualidades del que fué un superclase y en mi opinión el mejor velocista de todos los tiempos. En cuanto a su parentesco con el viento, como mucho, sería... el sobrino.
              Los verdaderos hijos del viento, hace millones de años modificaron sus escamas reptilianas de dinosaurios hasta convertirlas en plumas y ahora, viven en él.

              Casi siempre inaccesible y lejanos, a cientos o miles de metros sobre el suelo, son raras las ocasiones como esta en las que se puede observar el vuelo de uno de estos majestuosos seres así, a su altura y, tan cerca, que incluso era audible el leve silbido que producían sus enormes alas inmóviles deslizándose contra el viento. (Clik en la imagen para verla más grande).
             
Buitre leonado en vuelo (Gyps fulvus)
Buitre leonado (Gyps fulvus) en vuelo (F:7.1,V:1/1000s,ISO:200)

lunes, 29 de julio de 2019

FORMAS DE GRATITUD

                               
                                  De muchas formas diferentes. Unas veces permitiéndome descubrir alguno de sus secretos. Otras, como contrapunto imprescindible de silencio y quietud desde el que ahondar en la búsqueda de lo realmente importante. Y siempre, siendo en su absoluta perfección tanto el paradigma, como la flecha indicadora en el largo camino de retorno a "casa". Desde que tengo recuerdo, no ha habido ni un sólo día de los muchos que he pasado en la naturaleza, sin la sensación de que, como en agradecimiento al interés, esfuerzo y dedicación, ella me estaba haciendo un gran regalo.
           ¿Imposible algo así fuera de ella?. Quizá no; diario, precioso, intangible y efímero.

         
                              Rodeada por el desorden vegetativo propio del suelo del bosque en los largos días del verano. Esta rara y delicada orquídea (Cephalanthera rubra), en un entorno confuso y abstracto, emergía así de precisa, elegante y discreta. Como si en su ineludible propósito vertical, jamás pudiera ser alcanzada por el caos. (Clik en la imagen para verla más grande).

Orquídea silvestre Cephalanthera rubra
Cephalanthera rubra (F:2.8,V:1/125s,ISO:200)

martes, 23 de julio de 2019

ESCARABAJO LONGICORNIO

                                No hay nada en la naturaleza que no me parezca asombroso. Y si és así en lo grande, tanto o más lo és en lo pequeño.
                  Una de las más extensas familias de coleópteros es la de los Cerambícidos, cuyas larvas generalmente se alimentan de madera y que en estado adulto, se caracterizan por ser escarabajos con largas antenas.
                  Cada vez que yendo a observar o fotografiar otras cosas, me he encontrado con alguno de estos insectos, ya sé que el plan más o menos definido que pudiera tener ese día, se va a ver alterado por la pérdida de la noción del tiempo que siempre me produce la contemplación minuciosa de uno de estos seres increíbles. Más aún, si se trata de una especie para mí desconocida com esta.
                 Había encontrado antes, otros escarabajos longicornios, pero en este, la desproporción entre el pequeño tamaño de su cuerpo y la enorme longitud de sus antenas, era la más grande que haya visto (Acanthocinus aedilis). Hasta el punto que parecía incompatible con su capacidad de volar. (Clik en la imagen para verla más grande).
             
Escarabajo longicornio (Acanthocinus aedilis) (F:8,V:1/100s,ISO:200)

lunes, 15 de julio de 2019

EL PEQUEÑO TIGRE

                             Muchas veces, se encuentran referencias al tigre como "el gran gato".
             Y es cierto, que a pesar de la gran diferencia de tamaño entre las más pequeñas y las más grandes de las 38 especies que componen la familia de los félidos, se mantienen en todas ellas de forma bastante consistente unos rasgos anatómicos muy similares. Por eso cuando observas la actitud y los movimientos de un gato doméstico, es casi como estar viendo un tigre en miniatura.
             Las similitudes son si cabe aún más evidentes, cuando tienes la suerte de poder observar  en la naturaleza a otra especie de felino libre de manipulación genética y selección artificial, como el gato montés (Felis silvestris).
           
             Las insistentes llamadas de alarma de una pareja de tarabillas, cuyas crías recién salidas del nido estaban posadas en un espino albar junto a un sendero al borde del bosque, delataron a este "pequeño tigre". Que aunque de hábitos casi siempre nocturnos, esta vez,  había abandonado su refugio forestal para en pleno día, ir a la caza de ratones y pequeñas aves.
            Aunque no parecían muchas las posibilidades de culminar un buen acercamiento, no podía dejar de intentarlo. El universo decidió que sí lo merecía y, aunque con una luz muy poco apropiada por lo excesiva, aquí está una de  las dos imágenes que pude conseguir de él. (Clik en la imagen para verla más grande).

Gato montés (Felis silvestris) (F:7.1,V:1/200s,ISO:100)

lunes, 8 de julio de 2019

EL PRÍNCIPE DEL HUERTO

                                         De las muchas catástrofes que la especie humana está provocando en todo el planeta y ni siquiera por maldad, sino por pura inconsciencia.  La de la alarmante regresión hasta la casi extinción de los anfibios, quizá sea una de las más desapercibidas, silenciosas y dramáticas.
                  Las especiales características de estos animales, con pieles muy permeables, les hacen especialmente vulnerables a los efectos de las sustancias tóxicas contenidas en el aire y el agua, por lo que en un planeta cada vez más contaminado, parece no haber sitio para ellos.
                  Los hábitos discretos y casi siempre nocturnos de muchos de estos animales, han hecho que no sea tan evidente hasta qué punto ya son escasos. Pero quienes por ejemplo transiten por carreteras rurales, pueden recordar las masacres de sapos atropellados por los coches que se producían cada verano hasta hace unos pocos años.
                 Hoy la triste imagen de multitud de estos anfibios aplastados sobre el asfalto, forma parte del recuerdo. Pero por algo más triste aún; y es porque los sapos casi han desaparecido.

                 Cuando la prolongada ausencia de lluvia y las altas temperaturas resecan el monte, los sapos, cada vez más escasos, descienden hacia el fondo de los valles en busca de la humedad que necesitan. Ahí, a veces se instalan en los huertos próximos a los pueblos, donde serán grandes aliados del horticultor, alimentándose durante la noche de toda clase de pequeños animales perjudiciales para los cultivos. A condición de que estos estén libres de pesticidas, de lo contrario, ellos serán una víctima más, al alimentarse de los insectos que han sido envenenados.
 
                Cada verano; cuando parece que ese va a ser el primero sin el privilegio de tener un sapo en el huerto, alguno acaba apareciendo. Ya no tres o cuatro como hace años. Pero aunque sea uno sólo, encontrarlo siempre es la misma sorpresa y alegría . (Clik en la imagen para verla más grande).
                           
Sapo común (Bufo bufo)
Sapo común (Bufo bufo)(F:3.5,V:1/250s, ISO:400)

martes, 2 de julio de 2019

INICIACIÓN A LA SUPERVIVENCIA

                          Por muy poderosas e invulnerables que puedan parecer las aves rapaces, cuando se conoce bien su biología, se sabe que contrariamente a la imagen que se tiene de ellas como poderosas, infalibles y casi tiránicas dominadoras de los entornos en que habitan. En realidad se trata de animales cuya existencia pende de un hilo tan fino como lo es la delgada frontera que separa el "ser o no ser" cada día, un poco más rápidos y hábiles que los animales de los que se alimentan, pues en ello les va la vida.
           Si se suma la sucesión de unos cuantos intentos fallidos, a una climatología adversa, cualquiera de estos imponentes animales, entrará en una rápida espiral de debilitamiento que en pocos días acabará con ellos. Pasando a formar parte de esa estadística que demuestra que sólo uno de cada cuatro de estos animales que nacen cada año, vivirá para ver la siguiente primavera.
           Hace tiempo expliqué esto mismo con más detalle aquí: https://fermincastellano.blogspot.com/2014/11/rapaces-existencia-precaria-inanicion-hipotermia-muerte.html

       
            En un día de otoño, este ratonero cuyo plumaje de tonos ocres indicaba que era de los nacidos cinco meses antes, ya demostraba la habilidad suficiente como para probar una de las principales técnicas de caza de su especie, utilizando el fuerte viento en contra, para mantenerse inmóvil suspendido en el aire, mientras escrutaba el suelo bajo él. (Clik en la imagen para verla más grande).

Ratonero joven en vuelo
Ratonero (Buteo buteo) (F:7.1, V:1/1250,ISO:200)