martes, 21 de diciembre de 2021

PEQUEÑO ASUNTO DE DIETA Y DE GÉNERO

                                     Es una evidencia que en el monte, sea esta de cuatro o de dos patas, la fauna domesticada ya supera mucho en número a la salvaje. (Si tengo que elegir, sin dudarlo me quedo con la de cuatro).

                 Siempre que encuentro vacas o caballos, no puedo evitar tocarlos y pararme un rato a contemplarlos. Hay algo muy noble, sereno y relajante en ellos...

                Esta es la primera vez que subo algo de un animal domesticado. "Pues vaya foto de naturaleza, con tres caballos". Pues no. Son dos yeguas y un potro macho. ¿Que qué importancia tienen ese pequeño detalle de género?. Si preguntas eso es porque entre otras cosas, eres muy de ciudad y, seguramente prefieres no pensar en general y, mucho menos en cosas incómodas, como de donde viene la carne que te comes.

                 Te voy a poner un acertijo: La yegua en primer término calculo que tendría unos 10 años. La segunda, (que seguramente era su hija), unos 4 años. Y el potro que era hijo de la segunda, tendría unos  6 meses. ¿A cual de ellos le quedaba más vida por delante?.

                 Creo que te has equivocado. Los "caballos", vacas, ovejas que ves en el monte en su inmensa mayoría, son hembras. Sólo uno de cada diez, veinte, cien, dependiendo de la especie son machos, a los que se les permite vivir y llegar a adultos sólo para que fecunden a las hembras.

                 Ellas podrán evitar el matadero mientras sigan siendo fértiles, trece o catorce años. A ellos, en un 90% se les matará entre los 6 y 9 meses de vida. Así que ese potrillo que aquel día de primavera componía con su madre y su abuela una  bonita imagen familiar, en realidad tenía los días contados.  

                  A, que prefieres no pensar ni oír hablar de estas cosas incómodas. Vale, en la próxima te hablaré de unicornios de color rosa. (pero para decirte que no existen). (Clik  en la imagen para verla más grande).              

Yeguas y potro (F:7.1,V:1/640s,ISO:100)

miércoles, 15 de diciembre de 2021

ABEJA DURMIENTE

                                 Poco antes de anochecer, encontré a esta abeja silvestre de la eapecie solitaria Anthophora femorata en esa orquídea. Sólo había visto en fotos abejas durmiendo así, aferradas con sus mandíbulas a la planta elegida para pasar la noche.

                   Al ampliar la imagen en el ordenador, vi un detalle que en el monte me había pasado inadvertido: unido a su cabeza por un filamento amarillo, había esa pequeña cápsula transparente que contenía lo que parecían minúsculos huevos de color verde azulado. Seguramente esta abeja, había sido parasitada por algún otro insecto. Nada es inocuo en el paraíso.(Clik en la imagen para verla más grande)

Abeja Anthophora femorata durmiendo (F:2.8,V:1/15s,ISO:100)

sábado, 11 de diciembre de 2021

EJEMPO DE DIGNIDAD

                                

                        En mi opinión, por su forma de estar en el mundo, hay en los árboles muchas cosas dignas de ser consideradas ejemplares. 

                Inmóviles, pero dejándose mecer por el viento.

                Estoicos, aceptando  calladamente todas las inclemencias.

                Acogedores, dando alimento y cobijo entre sus ramas y, con los años también en los huecos de su tronco a multitud de otros seres. 

               Y cuando la sabia deja de ascender por ellos y lentamente mueren, sus cuerpos desnudos aún pueden permanecer años en pie, casi como el ejemplo máximo de dignidad.

               En un día de primavera, la imagen de este viejo roble muerto rodeado por un bosque que empezaba a despertar cubriendo sus ramas verde, resultaba casi conmovedora. (Clik en la imagen para verla más grande) (Incluida en: https://vimeo.com/489030942 )

Viejo roble muerto (F:2.8,V:1/500s,ISO:100)

miércoles, 8 de diciembre de 2021

RESISTENCIA Y FRAGILIDAD

                             Al final del invierno, las primeras noches con temperaturas bajo cero marcan el epílogo en la temporada reproductiva de muchas especies de hongos, cuyas estructuras aéreas llamadas setas, de alto contenido en agua, no soportan las laceraciones producidas por los cristales del hielo que se forman en su interior.

           En una de las primeras heladas del año, aquella pequeña seta cubierta de escarcha,  era como la contradictoria imagen de la resistencia y la fragilidad. (Clik en la imagen para verla más grande)

 Seta y escarcha (F:2.8,V:1/30s,ISO:100)

sábado, 4 de diciembre de 2021

CANDIDATA A LA EXTINCIÓN

                              No soy ningún experto en botánica (una vida no da para todo), pero por lo que he podido observar en los últimos años intentando fotografiar esta especie, diría que si hay una planta de las que conozco, candidata a extinguirse, esa es la Azucena silvestre(Lilium martagon). 

               Además de producir en mi opinión una de las flores más llamativas de nuestro continente, creo que es también una de las menos adaptable a las cada vez más inestables y anómalas condiciones meteorológicas que la actividad humana está provocando en el planeta.

               En los últimos quince años, al menos la mitad de ellos, he constatado que ya sea por unas anormales falta, o exceso de lluvia en el momento preciso, las flores de esta planta morían deshidratadas o se pudrían por exceso de humedad, antes de completar su desarrollo.  En su día ya me referí a esto aquí, pero nunca está de más recordar la parte más inadvertida del desastre del que somos responsables: https://fermincastellano.blogspot.com/2018/11/azucena-silvestre-lilium-martagon.html

              De entre las  siete plantas que formaban aquella pequeña "colonia", vi que excepcionalmente esta tenía esas dos flores sanas, abiertas en su momento más propicio y además en el mismo plano, por lo tanto ambas a foco. Una rara oportunidad, que no se podía dejar escapar. (Clik en la imagen para verla más grande) (Incluida en: https://vimeo.com/489030942 )

Azucena silvestre (Lilium martagon)(F:4,V:1/4s,ISO:100)

jueves, 2 de diciembre de 2021

LA HORA MÁGICA

                                       Hay un momento del día, a última hora de la tarde, en el que la luz se va atenuando al mismo tiempo que se tiñe de un tono dorado, que da a las imágenes una calidez muy favorecedora.  En fotografía se ha dado en llamarle a eso, la hora mágica.

             Este día del inicio de la primavera, como los otros tres anteriores, el macho de esta pareja de palomas torcaces (Columba palumbus), había llegado a su rama favorita en el viejo roble. Minutos después llegó la hembra que se le unió en la sesión de meticuloso acicalado del plumaje, poco antes de ir a dormir al interior del bosque cercano.

              Aquella luz. El profundo silencio interrumpido por el canto de diferentes especies de aves, que proclamaban la posesión de su territorio poco antes de anochecer. Estas dos huidizas aves allí tan tranquilas y tan cerca. Todo ello y mucho más, hizo que aquellas tardes formen parte de los mejores recuerdos que tengo relacionados con la fotografía. (Clik en la imagen para verla más grande)

Palomas torcaces (Columba palumbus)(F:7,V:1/50s,ISO:160)

sábado, 20 de noviembre de 2021

CORZO VINIENDO

                                       Si, o soy muy pesado subiendo la tercera de la serie al mismo corzo: https://fermincastellano.blogspot.com/2020/01/corzo-cerca-garrapatas.html . O es que mi archivo de fotos está ya muy mermado. Como quiera que sea, aquí está. 

       Y siguió acercándose. Así que, amenazo con más... (Clik en la imagen para verla más grande)

Corzo macho acercándose (F:7.1,V:1/125s,ISO:200)

miércoles, 17 de noviembre de 2021

PERSEVERANCIA

                               Las fotos de naturaleza se consiguen con tiempo y planificación, unas. Con "suerte", pocas. Y muchas, con perseverancia, es decir; por pura cabezonería. 

            De ese último grupo, esta es un buen ejemplo.

            Cabría esperar, que la perseverancia en fotografía de naturaleza, fuera más aplicable al intento de captar animales, que siempre son esquivos con la especie humana. Pero hay veces en las que algo tan inmóvil como un paisaje, parece resistirse al propósito de fotografiarlo lo más parecido posible a la visión quizá idealizada, que uno puede tener de él.

             Un día del inicio de la primavera. La temperatura cálida y la humedad, habían desencadenado uno de esos ciclos ya casi extintos, de tormentas diarias. Que según la gente del campo, hace tiempo, cuando el clima era más estable y predecible, solían durar 9 días.   

             Tres días seguidos tuve que ir hasta aquel lugar a última hora de la tarde, para aprovechando la escasez de luz, conseguir exposiciones largas, que produjeran ese efecto sedoso y difuminado en el movimiento del agua.  

             Las dos veces anteriores el resultado había sido el mismo: Ni una sola foto. Casi a la misma hora mientras montaba el equipo, una gran tormenta lo había hecho imposible. 

             Este día parecía que iba a ser más de lo mismo, pero no del todo; fue mucho más.

             Llegué un poco antes, mientras los enormes nubarrones se iban juntando y oscureciendo, hasta el punto de que esas condiciones de luz escasa que buscaba, iban dando exposiciones más y más largas, hasta ser casi exageradas, porque parecía que se estaba haciendo de noche, a las cinco de la tarde !!. 

             Sólo hubo tiempo para unas cuantas fotos, antes de que las grandes gotas que pronto se convirtieron en granizo, empezaran a arreciar en una cortina blanca que casi me impedía ver los árboles de alrededor.

             Unos pocos segundos para coger la cámara con todo lo que no debiera mojarse y, refugiarme ya calado bajo las raíces de un gran árbol caído. 

             Siete minutos después, cuando aquello fue remitiendo, el lugar ya no parecía el mismo. El arroyo había crecido. Su agua que un momento antes era cristalina, ahora bajaba turbia por el barro. El bosque estaba cubierto por una capa de granizo. Y saliendo empapado de debajo de aquel tronco que justo consiguió salvar la mochila, como suele sucederme en esas situaciones, me daba la risa, porque; ¿ que necesidad habrá...?.

            ¿Que porqué tanto empeño por conseguir esa foto?. Difícil de explicar...(Clik en las imágenes para verlas más grandes).

Pequeña cascada (F:10,V:1/37s,ISO:100)

El mismo lugar pocos minutos después.

miércoles, 27 de octubre de 2021

¿INTELIGENTE?

                                 Hay tanto interesante en la naturaleza, que una vida resulta demasiado poco como para dedicarle a todo ello el tiempo que se merece. 

               Es fácil dejarse cautivar por la belleza impresionante y las portentosas adaptaciones de aves y mamíferos. Pero en el monte, a ras de suelo, hay un universo casi desapercibido, poblado por seres tanto o más asombrosos.

              Cuando fotografío muy de cerca mantis religiosas, muchas veces tengo una extraña sensación, por lo desconcertante que puede ser la actitud de estos insectos. Estás a unos pocos centímetros de ellos y parecen ignorarte, vuelven su cabeza en cualquier otra dirección, como si no estuvieras allí. Mueves la mano para atraer su atención y que miren a cámara y, nada.

             Con suerte, aún no sé porqué, de pronto giran su cabeza y te clavan esa extraña mirada alienígena, para segundos después volver a mirar hacia otro lado.  

             Seguramente tiene que ver con la anatomía de sus ojos, que aunque muy extraños, tienen esos puntos oscuros que recuerdan a una pequeña pupila humana. Creo que por eso, siempre que nuestras miradas se cruzan, tengo la misma sensación de estar ante un ser inteligente. Espero que esa sensación sea reciproca :). (Clik en la imagen para verla más grande) (Incluida en: https://vimeo.com/489030942 )

Mantis religiosa (F:7.1,V:1/125s,ISO:100)

jueves, 14 de octubre de 2021

LA ÚLTIMA ORQUÍDEA

                                    En los último días de verano o incluso ya iniciado el otoño, comienza su floración una de las plantas más tardías y casi con seguridad, la última de las orquídeas silvestres europeas; la Spiranthes spiralis .

             Poco antes de las primeras heladas, esas pequeñas espirales de minúsculas flores acampanadas de tres milímetros y color blanco puro, adornarán muy discretamente el suelo de algunos claros del bosque. (Clik en la imagen para verla más grande).

Spiranthes spiralis (F:2.8,V:1/250s,ISO:100)