jueves, 26 de febrero de 2015

LA HUELLA DEL TIEMPO

                         Imposible saber en qué momento hace siglos, una semilla consiguió germinar en un lugar ton poco propicio como aquella colina cubierta de rocas, para conseguir convertirse en el gran árbol que un día debió ser.
            Imposible saber si en algún momento estuvo rodeado de congéneres que no llegaron a sobrevivir tanto como él, o toda su existencia allí arriba transcurrió en soledad.
            En su cuerpo retorcido y rugoso se podía leer la crónica de lo lento y dificultoso que debió ser su crecimiento en aquel páramo seco y azotado por el viento.
            Cuando lo encontré ya habrían transcurrido décadas desde su muerte y aún después, seguramente su "cadáver" permaneció en pié algunos años más hasta que quizá un Otoño, el fuerte viento del Oeste lo derribó para reunirlo definitivamente con la tierra yerma de la que un día había surgido.
            Muchos años debían haber pasado desde entonces, porque la exposición al sol de incontables veranos había ido eliminado de él cualquier rastro de color, dejándolo convertido en una imagen en blanco y negro a excepción de ese leve tono rojizo de la sabia que fluyó por su interior en días ya muy lejanos.
            Siempre me sucede lo mismo cuando encuentro caído uno de estos gigantes de otro tiempo. Ante sus restos, incluso como en este caso en avanzado estado de retorno a su origen mineral, es imposible no sentir un mezcla a partes iguales de tristeza, admiración y profundo respeto.
         
Viejo tronco
Madera muerta (F14, V: 1/10s,ISO:100)

domingo, 22 de febrero de 2015

OPHRYS APIFERA

                     La etimología del  nombre latín de esta planta, sería literalmente: Ophrys = "Ceja", refiriéndose a la consideración elevada que se tenía por este género y Apífera = "Que lleva abejas"  en referencia a la forma de los labelos de sus flores, que imitan la morfología del abdomen de estos insectos, para  conseguir atraerlos y ser polinizadas por ellos.
            Es esta una de las especies de orquídea silvestre de más amplia distribución en Europa. Se la encuentra con frecuencia en terrenos calcáreos cubiertos por brezales.
            Partiendo de una imagen con un fondo natural excepcionalmente claro, un procesado en clave alta dio este resultado.   (Clik en la imagen para verla más grande).

Orquídea silvestre (Ophrys apifera)
Ophrys apifera (F:9, V:1/8s, ISO:200)
         

miércoles, 18 de febrero de 2015

RATONERO EN VUELO

                    El ratonero común ( Buteo buteo) es una de las rapaces más frecuentes, sobre todo en áreas donde praderas y campos de cultivo se alternan con el bosque.
         Como indica su nombre, es un consumado cazador de roedores a los que acecha desde cualquier posadero despejado que domine el terreno, como árboles secos, postes, columnas de tendido eléctrico etc.
         Una característica de esta especie, es la gran variación de esquemas de coloración de unos individuos a otros. Si bien hay un patrón predominante de manchas claras y más o menos oscuras en el pecho y parte inferior de las alas, pueden encontrarse ejemplares extremadamente oscuros, con las áreas claras muy reducidas y otros quizá más escasos excepcionalmente claros.
           Recuerdo un ejemplar que pude observar durante varios años, que era casi absolutamente blanco. Este de la imagen es ligeramente más oscuro de lo normal.
           Aquel año de climatología anormalmente cálida, ya en mitad del invierno este macho de ratonero daba claras muestras de estar empezando la temporada de celo y perseguía para expulsarlo de su territorio a otro macho que seguramente le disputaba sus dominios. Su total fijación en el intruso, hizo que por un instante lo que había en el suelo le pasara inadvertido, permitiéndome captar esta imagen.

Ratonero común (Buteo buteo)
Ratonero común (Buteo buteo) (F:7,1, V:1/1200, ISO: 200)  


viernes, 13 de febrero de 2015

LARVA DE EMPUSA

                  Bastante parecida a la mantis religiosa, aunque mucho más rara, la Empusa pennata  de cuerpo más estilizado y mimético con el entorno, es igualmente un voraz insecto depredador.
         Esta especie, está especialmente adaptada a entornos de clima mediterráneo, secos, áridos y con escasa vegetación. Seguramente esto limita su presencia y densidad de población en nuestra provincia, donde todo indica que es un insecto muy escaso. Sólo conozco contados lugares en Álava donde puede encontrársela y aún así con mucha dificultad.
         Tuve mucha suerte, después de más de una hora de "exploración" minuciosa del terreno, de encontrar a esta larva de Empusa  de tan sólo dos centímetros de longitud, en un arbusto, muy cerca del suelo. Desde arriba, su pequeño tamaño, su color, su extraño abdomen y sus estilizados miembros hacían que se confundiera casi a la perfección con las ramas secas entre las que se encontraba emboscada a la caza de otros insectos. Desde más cerca y a su altura, su silueta se recortaba perfectamente sobre el escaso verde de la vegetación circundante.

Empusa pennata
Larva de Empusa pennata (F:2.8,1/320,ISO:100)


viernes, 6 de febrero de 2015

EL COLOR DEL BOSQUE

                       Casi cada año llegado el otoño, se asiste en el bosque al mismo grandioso espectáculo de color. Digo casi, porque nunca se produce de la misma forma ni con la misma intensidad. Un año los fuertes vientos del Sur Oeste hacen caer las hojas casi prematuramente, otro año el adelanto de las heladas acelera "demasiado" el cambio de color, otro año las hayas dedican su esfuerzo vegetativo a producir semillas y las hojas son más escasas y descoloridas.
            Hoy que la gran nevada a convertido el paisaje en una postal en blanco y negro, aquí os dejo esta imagen de un otoño ya muy lejano en el que como pocas veces antes había visto, confluyeron todas las circunstancias favorables para hacer que el bosque mostrara la más colorida versión de si mismo.

Bosque con colores de otoño
Bosque y Otoño (F:14,V1/100,ISO:100)

viernes, 30 de enero de 2015

PAISAJE FRACTAL

                        Avanzado el verano, recorriendo el bosque en busca de  alguna flor tardía que fotografiar, encontré una pequeña planta que había visto antes pero cuyo nombre desconozco.
           A pesar de lo minúsculo de sus hojas redondeadas, me llamó la atención lo evidente que se hacía en ellas por el contraste del verde de sus "venas" el sistema vascular, por el que al igual que la sangre lo haría en un cuerpo animal, la planta distribuía sus líquidos nutrientes por toda la superficie de la hoja dibujando este complejo paisaje fractal.
           Para conseguir la imagen, no hubo más dificultad que la de la contorsión necesaria para conseguir la aproximación y el ángulo idóneo para un enfoque uniforme. Más sencillo hubiera sido cortarla y colocarla en un lugar más cómodo para la foto, pero hay cosas que uno no debe permitirse. Y ahora al mirarla, tengo la tranquilidad de conciencia de haberla dejado allí intacta como la encontré.
Venas en hoja
Hoja y su sistema vascular (F:18,V:3,2s,ISO:100)

jueves, 22 de enero de 2015

SUPER - VIVIENTE

                                En estos días en los que el frío y la lluvia arrecian,  pocas veces pensamos, desde nuestras más o menos cálidas madrigueras calefactadas, en como se las estarán arreglando para sobrevivir los otros animales en la naturaleza.
           Seguramente, muchas personas que no frecuentan entornos naturales y desconocen casi todo lo que en ellos sucede, preferirán creer, que como han visto en las películas de Walt disney, en días así los animales tienen a su disposición cálidos nidos y acogedoras cuevas, donde esperan plácidamente a que la climatología mejore.
           La vida real, es muy distinta. La mayoría de animales, soportan las inclemencias más extremas, sin el más mínimo refugio, los mamíferos acurrucados sobre la tierra y las aves posadas en las ramas, sin nada que les proteja de la lluvia o la nieve que caen sobre ellos.
          Cuando en la ciudad la temperatura es por ejemplo de -5ºC, en el monte, fácilmente puede ser de -10. Si a nosotros, expuestos a eso unos minutos y abrigados con ropa de última tecnología, nos parece que hace frío, cuesta imaginar como ellos pueden soportarlo, sin tregua, día y noche, mojados y a medio comer.
           Habrá quien diga, que los animales no sufren, porque han evolucionado para soportar eso.
           Creo que si lo consiguen, es entre otras cosas, porque no interviene tanto en ellos el factor psicológico que amplifique en sus mentes ese estado de penuria y sufrimiento, pero estoy seguro de que sufren y mucho, ya que el pelo o la pluma que cubre sus cuerpos, no han evolucionado para el lujo que supone el confort, sino para la "simple" supervivencia.
            Esta imagen está tomada a principio de primavera y sirve bien para ilustrar lo anterior. Esta hembra de corzo así de escuálida después de haber superado meses de frío y escasez de alimento, mostraba el inicio del cambio del pelo de invierno por otro más corto y menos aislante. En la base del cuello se puede apreciar cual es el grosor (5-6 cm) de la capa de pelo que había separado su cuerpo, de la lluvia, la nieve y las temperaturas bajo cero durante el invierno.
                A mi, me sigue asombrando que equipados únicamente con eso, consigan sobrevivir. Y cualquier proeza física humana comparada con esto, puede llegar a parecer ridícula.
                   
Hembra de corzo
Hembra de corzo (Capreolus capreolus) (F:7,1,V:1/100,ISO:200)
         

sábado, 17 de enero de 2015

CASI EXÓTICA.

                             Siempre me ha parecido que si hay en el monte una flor con aspecto exótico, esa es la azucena silvestre (Lilium martagon).
           Como indica su nombre científico es una especie de lirio y tiene predilección por lugares sombríos bajo la protección del bosque.
            Su olor, parece no corresponderse con su aspecto tropical, es muy tenue y diría que recuerda un poco al del pimentón, pero  los insectos deben encontrarlo irresistible, pues he visto algunas especies de ellos impropias del hábitat donde crecía la planta, alimentándose del néctar de sus grandes flores moteadas, por lo que creo que habían volado hasta allí, atraídos sólo por ellas.
            En este caso, la luz que atravesaba el dosel del robledal, hacía que el fondo quedara mucho más iluminado que la propia flor, que se encontraba en sombra y tuve que utilizar el flash para intentar darle un poco de equilibrio a la exposición.

Azucena silvestre (Lilium martagon)
Azucena silvestre (Lilium martagon) F:16, V: 1/60,ISO:320)

lunes, 12 de enero de 2015

EL MAJESTUOSO VELERO

                                  Mucho a debido cambiar a lo largo de miles de años la relación de la especie humana con esta enorme y extraordinaria rapaz.
             Seguramente, mucho antes del paleolítico nuestros ancestros oteaban el cielo buscando las concentraciones de estos animales, para interpretando su actitud en vuelo, localizar los restos de grandes herbívoros  matados por depredadores, cuyos despojos en su día debieron ser parte importante de la dieta de nuestro antepasados.
              No es difícil imaginar a los primeros homínidos, disputando los restos de los cadáveres a hienas y buitres.
              Con el paso de los milenios, esa relación, fue cayendo en el olvido y a medida que fuimos siendo capaces de domesticar animales convirtiéndonos en pastores, se fue creando ese halo de desprecio y negatividad que va injustamente asociado a estas magníficas aves. Incluso a día de hoy, nuestro lenguaje es una evidencia de ello y su nombre sigue siendo manchado, para referirse a buena parte de lo peor de nuestra especie.
              Cada mañana, los buitres deben esperar hasta que el ascenso del sol sobre el horizonte produzca el movimiento de las masas de aire y el surgimiento de las corrientes térmicas ascendentes que les permitan elevarse.
              Sabía que poco después de amanecer, los buitres de aquella colonia buscarían los lugares expuestos al sol naciente, para calentarse después de una fría noche. Tuve que estar allí, con todo preparado antes del amanecer, lo que supuso un dificultoso ascenso nocturno.
               Menos de quince minutos después, el sonido de un pesado aleteo acercándose, pareció indicar que quizá todo había merecido la pena y así fue. Tuve la suerte de tener su proximidad durante  más de dos horas en  las cuales parecía estar disfrutando de aquel tibio sol del amanecer.

Buitre leonado (Gyps fulvus(
Buitre leonado (Gyps fulvus) (F:7,1,V:1/60, ISO:200)
             

domingo, 4 de enero de 2015

EL GRAN ESCARABAJO NEGRO

                                 El ciervo volante (Lucanus cervus), con un tamaño de entre 28 y 54 mm. las hembras y entre 30 y 90 mm. los machos, está considerado el mayor escarabajo de Europa.
            En el norte de la península Ibérica, los imagos (fase final adulta de la vida de los insectos) aparecen entre Junio y Agosto, después de haber pasado entre uno y cinco años en el interior de viejos troncos muertos en fase larvaria alimentándose de la madera en descomposición.
            La vida de estos insectos en su fase adulta, dura entre dos y cuatro semanas, en  las cuales los machos lucharán por aparearse y después las hembras depositarán unos 20 huevos en grietas de la corteza de los árboles,
            A última hora de una calurosa tarde de verano, encontré a esta hembra de ciervo volante, fácilmente diferenciable de los machos, por el menor tamaño de sus mandíbulas, trepando por un viejo tronco de roble. Seguramente acababa de emerger al exterior después de su largo período de desarrollo en el que todo su mundo fue el interior de aquel árbol muerto.
            La escasez de luz, obligaba a usar una velocidad de obturación demasiado baja para su movimiento, pero por suerte, se detuvo un par de segundos que fueron más que suficientes.
           Después continuó trepando hasta el final del tronco, desde donde despegó para perderse en el bosque.

Ciervo volante (Lucanus cervus)
Hembra de Cievo Volante (Lucanus cervus)  (F:10, V:1/15s,ISO:200)