lunes, 25 de agosto de 2014

GUISANTE SILVESTRE

                                 
                                     
                     Como consecuencia del control y dominio aplastante que hemos alcanzado sobre el medio natural, es fácil olvidar por ejemplo, que  los vegetales de los que nos alimentamos y de los que depende nuestra existencia, no crecen en las estanterías del supermercado, ni son creados por nosotros en fábricas de alta tecnología. Todos proceden de la domesticación y modificación de especies silvestres cuya existencia en este planeta es anterior incluso a la nuestra.
         Sin entrar en otro tipo de consideraciones, este argumento por sí sólo  tendría que ser suficiente para que la naturaleza tuviera por nuestra parte el cuidado y respeto que merece.
         Estas  flores de guisante silvestre, a pesar de su pequeño tamaño, resultaban muy llamativas entre la casi uniformidad de tonos verdes de la vegetación que las rodeaba en el suelo del bosque de robles.
         Después de ser polinizadas, cada una de esas flores dará origen a una vaina que contiene las semillas, que aunque más pequeñas que las de especies cultivadas, son la misma legumbre verde que todos conocemos.

Flores de guisante silvestre
Guisante silvestre (F:10,V:0,3s,ISO: 200)

viernes, 1 de agosto de 2014

LA VOZ DEL BOSQUE

                     Si todo  animal es un elemento sin el que el hábitat que ocupa no sería lo mismo, la gran paloma torcaz (Columba palumbus), es una pieza fundamental en  los hábitats forestales.
         Incluso más allá de su importancia en términos ecológicos, al monte  le faltaría algo característico sin el poderoso sonido del canto de estas aves, que desde finales de invierno hasta casi entrado el otoño, los machos hacen oír desde lo más  profundo y recóndito del bosque.
         Después de algunos días de observación, descubrí que una pareja de palomas torcaces, a una hora casi determinada, se reunía siempre en la misma rama seca de un viejo roble, donde permanecían unos minutos antes de adentrase entre los árboles cercanos, en los que habían establecido su territorio de reproducción.
            Fueron necesarias varias sesiones infructuosas y bastantes horas, para conseguir unas cuantas imágenes de estas desconfiadas aves.
           Ese día, esta que es la  hembra, llegó primero.
     
Paloma torcaz (Columba palumbus)
Paloma torcaz (Comumba palumbus)  (F:7.1,V: 1/40,ISO:250)

jueves, 10 de julio de 2014

HABITANTES DE LAS SOMBRAS

                            La escasez de luz, condiciona en gran medida el número de especies vegetales que pueden sobrevivir en el sombrío suelo del bosque de hayas. Entre ellas se encuentran los helechos, que prosperan precisamente en este ambiente húmedo y de luz residual filtrada por el tupido dosel que constituyen las hojas de los grandes árboles.
        Estos dos helechos macho (Dryopteris filis) rodeados de otras especies y los viejos troncos con hongos xilófagos creciendo sobre ellos, componían un conjunto que bien puede servir para describir la exuberancia que pasado el invierno, exhiben algunos rincones de los bosques atlánticos.

Helecho macho (Dryopteris filis)
Helechos (Dryopteris filis) y hayedo (F: 4, V: 1/8, ISO:100)

martes, 24 de junio de 2014

LA FLOR DE LOS CAMPOS DEL RAYO

                          La Asphodelus cerasiferus es una planta de la familia de las liliáceas asociada al clima mediterráneo. Prospera en claros del bosque y laderas de matorral.
          En la antigua Grecia era una planta utilizada en las ceremonias funerarias, por estar asociada a la muerte y al tránsito de los campos Elíseos ("lugar alcanzado por el rayo") que según la mitología, era una sección paradisíaca del inframundo, donde las almas nobles pasarían la eternidad.
           Se me ocurre, que  seguramente no es nada casual la mitología asociada a ella y que sea esta planta una de las que frecuentemente colonizan lugares que fueron devastados por un incendio.
          En los primeros días de la primavera, cuando todavía los árboles no han abierto sus hojas y la climatología tiene aún períodos casi invernales, las hojas de esta planta comienzan a abrirse paso hacia la luz desde el refugio de sus tubérculos subterráneos.
         Necesitará aún meses, para hacer crecer  su largo tallo hasta alcanzar los dos metros de altura en algunos ejemplares y cubrirlo de esas flores de color blanco puro. Ellas, constituyen un reclamo irresistible que llevará a infinidad de especies de insectos a lugares que fueron arrasados por el fuego.

Asphodelus cerasiferus.
Asphodelus cerasifeurs (F:13,V:1/80,ISO:100)

martes, 10 de junio de 2014

EXTREMADAMENTE MATERNAL

                        Existen ciertas pautas de comportamiento que por su nobleza o sofisticación, los humanos tendemos a atribuirnos en exclusiva sobre el resto de las demás especies animales. Y qué decir de los sentimientos, que supuestamente únicamente nosotros somos capaces de experimentar y que son algo así, como el atributo identificativo de nuestra pretendida "naturaleza superior".
         En una tarde de verano, bajo un calor agobiante esta "insignificante" araña permanecía cuidando de sus crías recién nacidas, aún casi translúcidas, teniendo como único refugio la ligera sombra de su nido de seda.
         Esta es una de esas especies, que inhiben el instinto de alimentarse cuando sus huevos eclosionan y permanecen así, protegiendo a sus pequeños hasta llegar a morir de inanición. Uno de los ejemplos  más extremos de sacrificio por la descendencia.
         A quienes argumenten que esto no es más que un mecanismo instintivo desprovisto de cualquier contenido intelectual o emocional, decirles, que las últimas investigaciones neurocientíficas, indican que la mayor parte de nuestro "sofisticado" comportamiento, obedece a pulsiones inconscientes. Y también  felicitarles por haber alcanzado un tan alto grado de sabiduría y evolución, tan próximo a la divinidad, que les permite saber que es lo que es capaz de pensar o sentir un ser de otra especie.

Araña y sus crías
Araña y sus crías (F:9,V:1/100,ISO:160)

jueves, 5 de junio de 2014

EL REGRESO DE LOS JACINTOS.

                      Aquella primavera que pareció no existir, los Jacintos estrellados (Scilla lilio-hyacinthus), como cada año  fueron fieles a su cita con el viejo haya.
          Las temperaturas anormalmente bajas para la época en el tiempo que duró su floración, hicieron que se conservaran algún día  más los colores de estas plantas tan delicadas como efímeras.

Jacintos estrellados
Hayedo y Jacintos estrellados (F:13,V: 2,5s,ISO:100)

lunes, 26 de mayo de 2014

LA ESBELTA PESCADORA

              La garza real (Ardea cinerea), con un metro de altura, es una de las aves más grandes que pueden encontrarse en  los ecosistemas acuáticos.
       Es un consumado depredador de peces que captura arponeándolos con su largo y afilado pico, así como de cualquier otro pequeño animal no acuático que pueda encontrar en las riberas de ríos y charcas.
       Después de unas cuantas horas de espera en uno de sus posaderos habituales, tuve la suerte de que  esta apareciera con el sol ya muy bajo, poco antes de ocultarse tras el horizonte, dándole  a su plumaje esa ligera y favorecedora tonalidad cálida.

Garza real (Ardea cinerea)
Garza real (Ardea cinerea)  (F:7.1, V:1/600, ISO: 250)

martes, 13 de mayo de 2014

"NAMIBIA"

                           Si, yo también me he dado cuenta, este paisaje no tiene mucho de africano, pero ese título entre comillas tiene su explicación.
            Encontrar un rincón por pequeño que sea, donde se tenga la sensación de que se está ante lo primigenio e inalterado, es una misión poco menos que  imposible en estos tiempos en los que ya no quedan lugares "secretos" a poco que haya en ellos algo de belleza o singularidad. A esto está contribuyendo de manera preocupante esta especie de extraña  hipersociabilidad tecnológica multiconectada que padecemos, en la que todo debe ser compartido y ya no sólo las imágenes, sino también su localización exacta.
            Reconozco que el concepto que tengo de naturaleza perfecta, es en  ausencia total  de personas,(supongo que el concepto de naturaleza perfecta que ella tendría de sí misma, sería también  en ausencia total de personas, incluido yo...).
           Siempre he pensado, que la naturaleza, sus seres y sus rincones, hay que merecérselos. Quien tiene verdadera pasión e  interés por ellos, los acaba descubriendo.  Quizá mi punto de vista  sea un poco  extremo, pero lo que está sucediendo, puede ser el extremo contrario. Cada vez con más frecuencia, en webs de fotografía de naturaleza se encuentran imágenes de las que además se dan  las coordenadas G.P.S del lugar de la "captura".
            Seguramente esto se hace con la mejor intención, pero creo que cada vez que se comparte la ubicación de uno de estos lugares, o simplemente se nombra, se da inicio a una cadena irreversible e interminable que contribuye a la destrucción de ese entorno, aunque esta sea en el mejor de los casos, de forma lenta e involuntaria.
            Quienes dedicamos tiempo a este tipo de fotografía, deberíamos ser conscientes de la responsabilidad que conlleva y del daño que un, en mi opinión equivocado sentido de la generosidad, puede causar a eso que tanto admiramos.
            Coincidí en este sitio con un pequeño grupo. Bonito; tres generaciones de la misma familia habían llegado hasta allí, creo que tanto por su pasión por la fotografía y la naturaleza, como por compartir todo aquello con el mayor de ellos, un señor de 90 años.
            Cuando nos despedíamos después de una breve conversación, estuvimos de acuerdo en que a quien nos preguntara al ver las fotos, donde estaban hechas, lo mejor, para evitar contribuir al deterioro del sitio, sería decir: en Namibia . Que es bastante más moderado que lo que suelo decir en estos casos: "si te lo dijera tendría que matarte" :).
           Como veis, yo lo he cumplido, ¿y vosotros?.   (Clik en la imagen para verla más grande).

Cascada y avellanos
Cascada (F:14, V: 5s, ISO:100)

lunes, 28 de abril de 2014

LA RANA ARBORÍCOLA EUROPÉA

                                   Aunque a principios de primavera se la puede encontrar en tierra, cerca del agua en lugares encharcados, la rana de San Antonío elije arbustos y árboles  para instalarse desde final de primavera hasta el otoño. Desde ellos deja oír esporadicamente su canto característico.
            Entre principios y mediados de Octubre, dependiendo de la climatología,  descenderá de nuevo al suelo para hibernar.
           Los discos adherentes de sus dedos, le permiten desplazarse sobre las resbaladizas hojas entre las que suele permanecer, adaptando su color al de la vegetación que la rodea, pudiendo cambiar en  pocos minutos casi de cualquier tono de verde, al gris o al pardo, haciéndose  indistinguible de su entorno.
           La linea oscura que recorre el lateral de su cuerpo, ayuda incluso a descomponer su forma, dándole un aspecto si cabe aún más vegetal.
           Encontré a este ejemplar encaramado a las ramas de un espino albar, casi perfectamente mimetizado con las hojas que acababan de empezar a abrirse. Cuando las hojas hubiesen  alcanzado todo su tamaño, hubiera sido casi imposible localizarla.
           Desgraciadamente, el  declive que las poblaciones de anfibios están sufriendo en todo el planeta, hará que en pocos años, tengamos que tomar conciencia  por su alarmante escasez y quizá cuando sea ya demasiado tarde, del tesoro biológico que constituyen estos animales, por su rareza y vulnerabilidad.

Rana de San Antonio (Hyla arborea)
Rana de San Antonio (Hyla arborea) (V:1/100, F:7, ISO:100)

lunes, 21 de abril de 2014

PODALIRIO

                                   Su nombre procede de la mitología griega, Podalirio era uno de los hijos de Asclepio, dios de la medicina. Su otro hijo llamado Macaón,  ha dado nombre a otra mariposa muy parecida a esta en forma,color y tamaño.
           Estas son dos de las mariposas más grandes de Europa. En nuestra latitud, se las puede ver desde finales de Abril o primeros de Mayo hasta casi Octubre.
           Con frecuencia ocupan la cima de colinas despejadas rodeadas de bosque, donde tiene lugar la mayor parte de su actividad en sus dos formas de comportamiento predominante: volando directamente de una flor a otra para alimentarse en períodos más o menos largos, o realizando vuelos de  exclusión de competidores de su territorio que incluyen lentos planeos de exhibición .
           Desde hace mucho tiempo, conozco lugares apropiados  para estas especies, donde en determinada época del año se podían ver continuas disputas entre diferentes individuos propietarios de territorios contiguos, lo que indicaba su relativa abundancia. Ahora, pocos años después, en esos mismos lugares, es difícil encontrar un sólo territorio ocupado por estos insectos. Esto me confirma hasta que punto es grave la disminución de las poblaciones de mariposas que los entomólogos han constatado ya en todo el planeta.
          Siempre las había visto libando el néctar de flores más esbeltas, por eso me sorprendió ver a este Podalirio alimentándose de de las flores de brezo a pocos centímetros del suelo. Quizá la anómala climatología de esa primavera había  afectado al ciclo vegetativo de algunas plantas impidiendo que estuvieran disponibles las flores de las que habitualmente se alimenta.

Iphiclides podalirius
Iphiclides podalirius (F:10,V:1/200,ISO:200)