lunes, 3 de noviembre de 2014

LA CORZA Y LOS HELECHOS

                                  Hace poco más de treinta años, este era un mamífero inexistente en nuestra provincia. Desde entonces, su expansión procedente del Noroeste, le he llevado a colonizar casi la totalidad de nuestros bosques.
        A pesar de haberse convertido en un animal relativamente frecuente en los hábitats forestales de los que depende, su hábitos crepusculares dificultan su observación, pues casi siempre prefieren no aventurarse en campo abierto antes de que se haya ocultado el sol.
       Este día, estaba a otras cosas, cuando a lo lejos vi salir del bosque a una hora muy inusual, a esta hembra de corzo que se comportaba de forma extraña. Se dirigió a un claro cubierto de grandes helechos, no sin antes detenerse varias veces mirando en todas direcciones, como queriendo asegurarse de que nadie la veía ocultarse entre ellos.
        Después de un buen rato salió de allí igual de precavida, para dirigirse de nuevo al bosque. Entonces aunque con una luz muy poco adecuada, pude fotografiarla. Se detuvo unos segundos mirando en mi dirección, al oír el sonido del obturador, (no pudo verme pues estaba escondido tras unos arbustos) antes de continuar hacia la espesura.
        Por su actitud y la época del año, creo que lo que ocultaba entre los helechos y que por unos minutos la hizo abandonar la protección del bosque, era su pequeño corcino. Con frecuencia los ocultan en lugares como este en  la semana  posterior a su nacimiento, yendo sólo a amamantarlos unas pocas veces al día. Así hasta que son lo bastante fuertes como para poder seguir a su madre.
        Me hubiera sido fácil encontrarlo y fotografiarlo, pero ninguna foto hubiera merecido  poner en riesgo su seguridad, ni la tranquilidad de la madre, así que me marché, intentando prolongar con la memoria, los pocos segundos que duró ese fugaz encuentro.

Corza joven hembra
Corzo hembra (Capreolus capreolus) (F:7.1,V: 1/500, ISO:200)

martes, 28 de octubre de 2014

LA MIRADA DE LA MANTIS

                             Casi siempre intentar fotografiar insectos a corta distancia es una tarea ardua y muchas veces desquiciante.
           La escasa profundidad de campo con la que se trabaja, o sea, la franja  enfocada resultante, cuando se está tan cerca es tan reducida, ( a penas unos milímetros) que el más mínimo movimiento del animal, exige tener que empezar de cero una y otra vez en la colocación de la cámara, con el trípode etc.
           Esta mantis, permaneció inmóvil unos pocos segundos que fueron suficientes para captar esa inquietante mirada como de condescendencia que algunas veces estos insectos dirigen a la cámara a través de sus extraños ojos compuestos, que te hace cuestionar aquello de "los vertebrados superiores....   "

Mantis verde
Mantis religiosa (F:8, V: 1/100, ISO: 100)

lunes, 20 de octubre de 2014

BIG BANG

                           Cada año, en la invisible y difusa frontera entre el invierno y la primavera, el monte se convierte en el escenario de una pugna entre el frío y el calor, entre la oscuridad y la luz.
           A unos  días de viento del sur que  parecen hacer decantar la disputa en favor de la primavera, les suceden otros en los que el invierno parece no haberse resignado aún a abdicar de su reinado sobre el paisaje y quienes lo habitan. Incluso el bosque parece indeciso entre mantener su estado de letargo, o empezar a vestirse de verde.
          Pero el incipiente alargamiento del día, poco a poco va llevando las cosas hasta el impreciso  punto de no retorno, donde la transición se hace ya incontenible y la naturaleza parece estallar de vida. Entonces las flores, en todas sus variedades de colores y formas cubren los campos.
           Este día, encontré el suelo del bosque cuajado de prímulas. En ocasiones como esta, siempre resulta insuficiente el limitado espacio del encuadre de la cámara sea cual sea el objetivo que se utilice, para intentar captar (casi siempre sin conseguirlo), toda la grandiosidad de lo que los ojos están viendo.
          La escasez de luz daba como resultado una exposición relativamente larga, durante la cual giré el anillo del zoom del objetivo para conseguir este efecto radial, que aunque un tanto artificioso e irreal, se correspondía casi exactamente con la sensación de "explosión" de naturaleza que tenía ante mí.

Zooming sobre floración de prímulas
Floración de prímulas silvestres  (F:18, V: 1,6 s, ISO: 100)


domingo, 12 de octubre de 2014

EL PARAÍSO DE LOS LÍQUENES

                     Los líquenes, son  el resultado de la simbiosis de un alga y un hongo.
           Aunque son seres muy resistentes a condiciones ambientales adversas, difícilmente sobreviven en lugares en los que el aire está contaminado, siendo muy sensibles a la lluvia ácida, que se produce cuando las gotas de agua en su precipitación, atraviesan capas de aire con  gases en suspensión resultantes de de la combustión de carbón e hidrocarburos derivados del petroleo.
           Este elevado grado de exigencia en cuanto a esas condiciones que debe reunir un entorno para su presencia, ha llevado a que sean considerados indicadores biológicos de la calidad del aire.
           Teniendo eso en cuenta, el bosque en el que está hecha esta foto, sería el lugar con el aire más puro que conozco, porque  nunca antes había visto algo así, al menos cinco especies diferentes de líquenes creciendo apiñadas en unos pocos centímetros cuadrados.

Líquenes de diferentes especies
Líquenes  (F:16,V:10s,ISO:200)

lunes, 6 de octubre de 2014

DESPEDIDA DEL ALCOTÁN

                                    Esta especie de halcón, llega a la península procedente del continente africano entre Marzo y Mayo, cuando la primavera ya a suavizado las temperaturas.
           Ocupan y defienden sus territorios de reproducción, con frecuencia instalados en áreas de terreno despejado con arbolado disperso.
           Dependiendo de la climatología, en las primeras semanas de Octubre, iniciarán su largo viaje de regreso a los lugares de invernada situados en países del África tropical occidental como Camerún o Niger  aunque la región que mayor número de individuos invernantes recibe, se encuentra en el tercio sur del continente, en las llanuras del río ZambeZe.
          Sabía que este árbol, situado en una abrigada ladera orientada al Este, era su posadero preferido sobre todo en las primeras horas de las ya frías mañanas del mes de Octubre. Esto obligaba a tener que estar allí escondido y preparado ya antes del amanecer.
          Con las primeras luces, una densa niebla había ido subiendo desde el valle. Volando entre ella, llegó esta hembra de alcotan, a posarse en el lugar previsto, para calentarse con los primeros rayos de sol.
         Tuvieron que pasar aún algunos minutos más, antes de que la penumbra y la niebla se disiparan lo suficiente como para revelar los detalles de lo que en principio no era más que una  silueta difusa por la oscuridad y la bruma interpuesta.
          Allí permaneció más de una hora arreglando su plumaje, preparándolo para un día más de caza y algo más, para el largo viaje.
         Viéndola así con su plumas ahuecadas intentando aislarse de la baja temperatura muy poco por encima de cero, todo hacía presagiar que este sería el último día que la vería.
          Quizá sean sólo cosas mías (quizá no...), pero me pareció que hasta su mirada denotaba cierta tristeza por tener que abandonar su hogar.
          Y así fue, al día siguiente habían desaparecido de su territorio.
          Es entonces, ya en su ausencia y considerando la cantidad de peligros a que estarán expuestos en su largo viaje de más de siete mil kilómetros de ida y otros tantos de vuelta la próxima primavera  (en el mejor de los casos) , cuando  eres más consciente si cabe del privilegio que has tenido de poder pasar tantas horas, viendo tan de cerca y en absoluta libertad, a estas maravillas aladas.

Alcotán hembra adulto
Alcotán hembra adulta (F:7,1,V:1/8s, ISO:200)

martes, 30 de septiembre de 2014

PRIMAVERA ABSOLUTA

                 
                     Aquella mañana, la primavera parecía querer hacer ostentación de si misma en todas las formas posibles.
           El aire cálido cargado de humedad por las abundantes lluvias, transportaba el olor de las flores del espino albar y el murmullo del zumbido de miles de abejas alimentándose en ellas, se mezclaba con el canto de los trigueros que proclamaban la posesión de su territorio desde los arbustos que rodeaban los prados. Mientras, el cielo intensamente azul, era lentamente transitado por un interminable desfile de  nubecillas.
          Es curioso lo selectiva que puede ser la memoria. Muchas veces inútil al intentar recordar algo reciente y al mismo tiempo capaz de retener hasta el mínimo detalle de momentos hace tiempo extintos.

Cielo,árboles,pradera
Cielo de primavera (F:11,V:1/400,ISO:100)

jueves, 18 de septiembre de 2014

EL EXPLORADOR PERDIDO

                       Casi todas las especies de roedores son animales muy prolíficos. En el tiempo en que la  comida es abundante, las nidadas se suceden a intervalos tan cortos que obliga a la casi prematura emancipación de las crías de la nidada anterior cuando a penas pueden valerse por sí mismas.
        Este pequeño ratón de campo (Apodemus sylvaticus), había acabado adentrándose en una zona desprovista de vegetación, a bastantes metros de cualquier lugar en el que poder esconderse.
        Así, en pleno día, expuesto a la acción de la multitud de predadores que se alimentan de estos pequeños mamíferos, era la viva imagen de la indefensión.
        La naturaleza tiene sus propios "mecanismos" (que como mejor funcionan es sin intervención humana), en los que unos mueren para que otros puedan sobrevivir, pero creo que si tuve que encontrarlo, por algo sería y no pude marcharme dejándolo allí, así que lo llevé hasta el bosque más cercano y fue el mejor momento de ese día, verlo desaparecer entre la hojarasca.
   
Ratón de campo (Apodemus sylvaticus)
Ratón de campo (Apodemus sylvaticus) (F:10,V: 1/250, ISO:200)

lunes, 8 de septiembre de 2014

COPULA DE MARIPOSAS

                         Fotografiar la naturaleza, lleva a veces a asistir muy de cerca a los acontecimientos más íntimos en la vida de las especies observadas .
           Aunque suelen buscar lugares discretos donde pasar desapercibidos en momentos como este, en que son más vulnerables a sus depredadores, estos ejemplares de Melanargia galathea, (la hembra de color más amarillento a la izquierda y el macho más contrastado en blanco y negro), ya al final de su ciclo vital, no se inmutaron por la proximidad de la lente del objetivo, tan concentrados como estaba en hacer llegar su legado genético a la siguiente primavera.

Cópula de mariposas Melanargia galathea
Cópula de Melanargia galathea (F:10.V:1/125, ISO:100)

lunes, 25 de agosto de 2014

GUISANTE SILVESTRE

                                 
                                     
                     Como consecuencia del control y dominio aplastante que hemos alcanzado sobre el medio natural, es fácil olvidar por ejemplo, que  los vegetales de los que nos alimentamos y de los que depende nuestra existencia, no crecen en las estanterías del supermercado, ni son creados por nosotros en fábricas de alta tecnología. Todos proceden de la domesticación y modificación de especies silvestres cuya existencia en este planeta es anterior incluso a la nuestra.
         Sin entrar en otro tipo de consideraciones, este argumento por sí sólo  tendría que ser suficiente para que la naturaleza tuviera por nuestra parte el cuidado y respeto que merece.
         Estas  flores de guisante silvestre, a pesar de su pequeño tamaño, resultaban muy llamativas entre la casi uniformidad de tonos verdes de la vegetación que las rodeaba en el suelo del bosque de robles.
         Después de ser polinizadas, cada una de esas flores dará origen a una vaina que contiene las semillas, que aunque más pequeñas que las de especies cultivadas, son la misma legumbre verde que todos conocemos.

Flores de guisante silvestre
Guisante silvestre (F:10,V:0,3s,ISO: 200)

viernes, 1 de agosto de 2014

LA VOZ DEL BOSQUE

                     Si todo  animal es un elemento sin el que el hábitat que ocupa no sería lo mismo, la gran paloma torcaz (Columba palumbus), es una pieza fundamental en  los hábitats forestales.
         Incluso más allá de su importancia en términos ecológicos, al monte  le faltaría algo característico sin el poderoso sonido del canto de estas aves, que desde finales de invierno hasta casi entrado el otoño, los machos hacen oír desde lo más  profundo y recóndito del bosque.
         Después de algunos días de observación, descubrí que una pareja de palomas torcaces, a una hora casi determinada, se reunía siempre en la misma rama seca de un viejo roble, donde permanecían unos minutos antes de adentrase entre los árboles cercanos, en los que habían establecido su territorio de reproducción.
            Fueron necesarias varias sesiones infructuosas y bastantes horas, para conseguir unas cuantas imágenes de estas desconfiadas aves.
           Ese día, esta que es la  hembra, llegó primero.
     
Paloma torcaz (Columba palumbus)
Paloma torcaz (Comumba palumbus)  (F:7.1,V: 1/40,ISO:250)