miércoles, 24 de diciembre de 2025

RATONERO CERNIDO

                                          En fotografía de naturaleza, tratas con seres cuyos sentidos han evolucionado durante cientos de miles o millones de años, para detectar con máxima precisión tanto las presas, como el peligro, por eso siempre son muchos más los recuerdos de fotos que pudieron llegar a ser y en el último momento no fueron, que aquellas en las que el resultado es tan satisfactorio, que supera lo esperado. Esta sería del segundo grupo.

                     Este día en el lugar preciso y habiendo hecho todo como hay que hacerlo, se daban buenas condiciones como para que con suerte, pasaran cosas. Y pasaron.

                    Este ratonero que prospectaba cazando en vuelo cernido a muy poca altura sobre el bosque de matorral, detecto el leve movimiento que hice para dirigir el objetivo hacia él y, en lugar de asociarlo a la cercana presencia del ser más destructivo del planeta, confundió el movimiento en la vegetación con la presencia de una potencial presa. Y se mantuvo así durante unos segundos, muy cerca, suspendido en el viento, inmóvil y con su agudísima mirada clavada en aquel gran ojo que lo miraba también fijamente y que no pudo saber a que extraña especie pertenecía.  (Clik en la imagen para verla más grande)

Ratonero común (Buteo buteo)(F:7.1,V:1/1000s, ISO:350)

domingo, 7 de diciembre de 2025

LAS EXTRAÑAS SERAPIAS

                                         Si hay un grupo de especies de plantas interesante por sus sofisticadas y recientes adaptaciones evolutivas, ese es el de las orquídeas silvestres. De entre ellas, el género Serapias compuesto por varias especies bastante parecidas entre sí, cuyo aspecto un poco extravagante, casi "abstracto", las hace muy diferentes de cualquier otra planta de la flora europea.

                    En ese momento del año próximo al solsticio de verano, son tantas las cosas que uno quiere fotografiar, que ni siquiera toda la jornada de uno de los días más largos del año es tiempo suficiente. Por eso, cuando llegué al pequeño prado en lo alto de la montaña, donde sabía que como cada año un pequeño grupo de serapias estarían en plena floración, el sol ya estaba tan bajo que solamente hubo unos pocos minutos antes de que todo quedara en sombra. Tiempo suficiente para unas pocas fotos, en las que la luz en contra y casi horizontal, realzaba y daba volumen a las complejas formas de estas extrañas flores. (Clik en la imagen para verla más grande)

Orquídeas Serapias (F:2.8,V:1/200s,ISO:100)