lunes, 13 de noviembre de 2017

ESPACIO PROFUNDO

                                    Si se le dedica el tiempo y la atención suficientes, en la naturaleza, además de por esas manifestaciones grandiosas tan evidentes, que atraen a las masas con el único interés de conseguir la foto para el Instagram o el Facebook, es fácil dejarse cautivar por otros acontecimientos mucho más pequeños y desapercibidos.

                Observándolas, en su minúscula perfección, sobre aquel oscuro vacío interestelar, me parecía que aquella pequeña constelación de gotas de rocío atrapadas en una telaraña abandonada, no desmerecían en nada a la imagen del espacio (o campo) profundo tomada por el telescopio Hubble en 1.995 (Hubble deep field), que en mi opinión es la foto más grandiosa jamás captada.

                De tal magnitud era el espectáculo, que al otro lado de la telaraña, las flores de brezo estaban boquiabiertas. (Clik en la imagen para verla más grande).
             
Telaraña y gotas de rocío
Telaraña y rocío (F:2.8,V:1/200s,ISO:200)

lunes, 6 de noviembre de 2017

DEPREDADOR Y PRESA

                           De las tres especies de víboras ibéricas, la víbora áspid (Vipera aspis) es la de mayor tamaño, llegando a medir más de 80 centímetros.
          Es un cazador eminentemente diurno, que en la etapa juvenil se alimenta de lagartijas y lagartos. Y en la adulta, principalmente de pequeños roedores.
       
          Encontré este ejemplar sobre una gran piedra, aprovechando los breves momentos de sol de un día de finales de invierno, para aumentar su temperatura corporal y acelerar así el lento proceso de digestión de su presa, seguramente recién capturada. Que por la forma y tamaño del abultamiento de su cuerpo, seguramente había sido un lagarto.
          En momentos así, en los que abandonan la protección de la densa vegetación, en busca de calor en zonas despejadas, con frecuencia y a pesar de su críptica coloración que casi las funde con la roca, ellas pasan a ser potenciales presas, sobre todo de poderosos depredadores aéreos especializados en la caza de reptiles. (Clik en la imagen para verla más grande).

Víbora áspid (Vipera aspis)
Víbora áspid (Vipera aspis) (F:2.8,V:1/125,ISO:200)

lunes, 30 de octubre de 2017

EL OCASO DE LOS SABIOS

                               Imposible olvidar aquella escena, que quedó para siempre grabada en la memoria de toda una generación y, narrada como sólo él podía hacerlo, por Félix Rodriguez de La Fuente. En la que un joven alimoche criado en cautividad, de forma instintiva, sin ningún tipo de aprendizaje previo, conseguía romper la cáscara de un huevo de avestruz utilizando una piedra.
             "El buitre sabio", se titulaba aquel capítulo.
              Que sea una de las pocas especies de animales en este planeta que sea capaz de utilizar herramientas, es sólo una de las muchas razones que hacen de esta, una especie muy singular.
              Habría mucho para contar sobre él, pero hoy me centraré en un dato: su población ha descendido un 25% !! en los último quince años.
              Recuerdo, como en los ochenta, el uso habitual de veneno en fincas y cotos de caza, para el "control"(exterminio) de los depredadores, llevó a esta especie a una situación preocupante.
             Aunque después de aquella etapa negra, poco a poco su población fue aumentando, hasta el punto de que ya parecía recuperada. De nuevo una acelerada reducción de sus efectivos, vuelve a poner en grave peligro su supervivencia.
             La masiva aparición en el paisaje, sobre las cimas montañosas que ellos frecuentan en sus continuos vuelos de prospección, de filas interminables de generadores eólicos, cuyo peligro, evolutivamente no están adaptados a evitar. Puede convertirse en el "tiro de gracia", que esta especie tan interesante y carismática como vulnerable, esta vez quizá no consiga eludir.
           

               Este llegó justo después de que el sol acabara de ocultarse tras el horizonte.
               Aunque la espera había sido muy larga, después revisando las fotos, casi agradecí que llegara tan tarde, porque eso evitó los problemas de exposición que se producen cuando se fotografía con mucha luz un animal tan contrastado de blanco y negro como este.
               Un apunte anatómico, que además pone en evidencia hasta que punto el ser humano incluso cuando busca soluciones tecnológicas, no hace sino intentar copiar a la naturaleza.
               En esta imagen se distingue perfectamente diferenciada el álula o ala bastarda. Son esas grandes plumas negras cerca del ángulo flexor del ala y que en las aves, cumple la misma función que los Slaps en el borde anterior del ala de un avión; aumentar el coeficiente de sustentación cuando se vuela a baja velocidad.
               El álula, tan proporcionalmente grande en el alimoche, le facilita la maniobrabilidad y la sustentación en su vuelo lento de prospección.  (Cik en la imagen para verla más grande).

Alimoche (Neophron percnopterus)
Alimoche (Neophron pernocterus)

lunes, 23 de octubre de 2017

FRENTE AL ESPEJO

                                       Aunque dentro de la insostenible burbuja de irrealidad de los entornos desnaturalizados que la especie humana construye a su alrededor, son menos evidentes las consecuencias que tienen sus actos a una escala más amplia. Basta con salirse de ella y, con un poco de perspectiva temporal, fácilmente se puede ser consciente de hasta que punto estamos alterando los sistemas y procesos naturales.
                 Heladas de -8ºC en el mes de Mayo que arrasan las hojas recién nacidas de los árboles y las flores, devolviendo en plena primavera a bosques enteros un aspecto otoñal.
                Sequías primaverales nunca vistas, que impiden a las plantas llegar a florecer.
                Veranos otoñales que obligan a animales salvajes a acudir a fuentes y estanques urbanos en busca de agua. Son estos sólo algunos de los síntomas.

                En otro tiempo, cuando los ciclos naturales eran más regulares y previsibles, la aparición de los delicados jacintos estrellados (Scilla lilio-hyacinths) indicaba uno de esos momentos clave en la cronología del bosque, anunciando que el tiempo del frío había quedado atrás.
                La pasada primavera no he podido fotografiarlos, porque donde fui, una inesperada helada tardía los había quemado cuando empezaban a florecer. (Clik en la imagen para verla más grande).
               
Jacintos estrellados (Scilla lilio-hyacinthus)
Jacintos estrellados (Scilla lilio-hyacinthus)(F:2.8,V:1/200s,ISO:100)

martes, 17 de octubre de 2017

EL QUE LA SIGUE...

                                      En varias ocasiones, he tenido la oportunidad de ver al menos fragmentos del comportamiento reproductivo de los corzos.
             La fase previa a la cópula en esta especie, consiste en una prueba de resistencia para el macho. Este, con el cuello estirado y la cabeza baja, en un lento y amplio galope ritualizado, persigue a la hembra dentro de una especie de circuito de tamaño variable, establecido en el centro de su territorio.
             El apareamiento tiene lugar cuando la hembra se deja alcanzar ya sea porque a comprobado las aptitudes físicas del macho para aportar buenos genes a su descendencia, o por puro aburrimiento, para acabar con una persecución que a veces parece interminable.
            Esto demuestra dos cosas: una, la sabiduría que encierran los refranes populares. Y otra, que entre los machos de corzo y de otras especies.., cuando se trata de este tema,  la ausencia de sentido de la dignidad es total.
           
            Este día, había estado observando, como en una pequeña ladera poblada de arbustos, este macho acosaba sin tregua a una hembra, durante casi una hora.
            Coincidiendo con la puesta de sol, la hembra había salido del bosque a comer, lejos de mi posición.
            Un rato después salió el macho cruzándome por delante mucho más cerca y,  se dirigió directamente hacia la hembra, para iniciar otra persecución que los llevó de nuevo al bosque y que acabaría ya entrada la noche.
            Me marché contento con la foto y deseándole suerte, que seguramente no necesitó, por lo cansino que era. (Clik en la imagen para verla más grande).

Corzo macho (Capreolus capreolus)
Corzo macho (Capreolus capreolus) (F:7.1,V:1/125s,ISO:320)

lunes, 9 de octubre de 2017

CONVIVIENDO

                                    A primera vista, pudiera parecer que no existe entre las especies vegetales, la lucha por la supervivencia que se da entre las especies animales.
              En realidad, de una forma en apariencia menos evidente y cruenta por su lentitud, en el bosque se produce en todo momento la pugna de cada indivíduo por su "espacio aéreo", para alcanzar la mayor cantidad posible de aquello que le es imprescindible para sus procesos biológicos, su crecimiento y su reproducción; la luz.
           
              Al final de la tarde, la luz oblicua y lateral sobre el bosque, permitía identificar cada árbol y cada una de las especies que componían aquella heterogénea comunidad vegetal. (Clik en la imagen para verla más grande).

Bosque mixto en otoño
Bosque mixto (F:9,V:1/250,ISO:200)

lunes, 2 de octubre de 2017

NATURALEZA VIVA

                          Hace unos días vi un pequeña pieza documental sobre macrofotografía extrema de insectos. En él se decía, que para obtener algunas de las imágenes que se mostraban, era necesario que el animal estuviera recién muerto, para conseguir aún la "vivacidad" en los ojos y la inmovilidad necesaria para hacerle los centenares de fotos que esa técnica requiere. Se decía también, que hay quien considera eso una inmoralidad.
               Siempre he pensado, que no se pueden hacer buenas fotos, sin pasión, fascinación, amor, o llámalo como quieras, por el sujeto fotografiado.
               Por eso yo diría que además de inmoral, es una aberración que alguien que seguramente tendrá también la poca vergüenza de llamarse fotógrafo de naturaleza, cuando lo es de naturalezas muertas, o sea de bodegones. Por alimentar su ego y disfrazándolo de pretensiones pseudoartísticas o científicas, llegue a ese extremo de desprecio por la vida de otro ser.
             
                Observé, que esta mosca cernidora (Episyrphus balteatus), alternaba fases de su característico vuelo estático, con breves descansos, siempre en la misma amapola.
                En casos así, el margen de tiempo con el animal relativamente inmóvil es tan pequeño que  muchas veces desistes de intentarlo, porque son mínimas las posibilidades de conseguir una foto aceptable. Esta vez hubo; para abreviar llámalo suerte. (Clik en la imagen para verla más grande).

Mosca cernícalo (Episyrphus balteatus)
Mosca cernidora (Episyrphus balteatus) (F:9,V:1/80s,ISO:100)

lunes, 25 de septiembre de 2017

PRIMAVERA EN EL HAYEDO

                               El bosque de hayas, es un entorno donde cada año se produce uno de los cambios más radicales que pueden verse en la naturaleza.
            Iniciada ya la primavera, las  húmedas y sombrías laderas orientadas al norte, aún durante algunas semanas más, permanecerán sumidas en el letargo que la escasez de luz y el frío imponen a estos lugares, en los que el invierno parece querer refugiarse para sobrevivir unos días más al inexorable aumento de la temperatura.
            Pero llegado el  momento, el ciclo natural se hace incontenible y, bastarán unos pocos días, para que desde el suelo hasta las más altas ramas de los grandes árboles, se cubran de color.
         
            La climatología anómala de aquella primavera, adelantando el de unas y retrasando el de otras, al parecer  había sincronizado los ciclos de varias especies vegetales haciéndolas coincidir en el tiempo. El resultado fue, que este día me encontré el bosque así de exultante.
            El suelo cubierto de jacintos en plena floración. Las hayas con sus hojas de verde aún translúcido recién abiertas. Y los helechos desenrollando sus hojas espirales.
            Una de esas veces en las que sabes que hagas lo que hagas, es imposible meter algo así en el limitado espacio del encuadre de la cámara.
            Este fue el resultado del intento. (Clik en la imagen para verla más grande).

Primavera en el hayedo.
Primavera en el hayedo (F:4, V:0,3s,ISO:100)

lunes, 18 de septiembre de 2017

DIEZMADOS

                              En un pasado relativamente reciente, esta pequeña especie de halcón (Falco tinnunculus) era una de las rapaces más frecuentes de ver, por lo abundante y porque sus hábitos de caza y reproducción les llevaban a elegir los cultivos próximos a los pueblos para cazar y las torres de las iglesias para anidar.
              En los últimos años, he observado como su población ha ido disminuyendo y ahora, su avistamiento sobre los campos en busca de roedores, insectos y reptiles, con su característico y esforzado vuelo cernido, es cada vez más excepcional.
              Su proximidad a la especie humana los está diezmando, porque el envenenamiento de las cosechas con productos químicos para hacerlas más abundantes, no discrimina. Lo mismo se lleva por delante a una hierva o un insecto indeseado.Que a una especie como esta, protegida y aliada del agricultor. O a un mamífero de dos patas cuya codicia sólo es superada por su inconsciencia.

              Casi nunca es fácil fotografiar a aves como esta, de vuelo rápido y vista prodigiosa que les permite detectar el más mínimo movimiento. Esta vez se dieron las condiciones adecuadas y pude tenerlo lo bastante cerca, como para que se pueda apreciar ese colorido plumaje moteado de negro sobre ocre. Y su cabeza y cola gris azulado que distingue a los machos de esta especie. (Clik en la imagen para verla más grande).

Cernícalo común (Falco tinnunculus)
Cernícalo macho (Falco tinnunculus) (F:7.1,V:1/1250,ISO: 200)

lunes, 11 de septiembre de 2017

AGUILEÑA

                          Cuando en los últimos días de la primavera se va haciendo notar el aumento de la temperatura, da inicio la floración de la Aquilegia vulgaris.
             Después de varias semanas desarrollando su largo tallo de casi un metro, aparecen en su extremo los capullos de color verde, que progresivamente al tiempo que crecen, se irán volviendo azulados, para abrirse finalmente mostrando los tonos degradados de sus delicados pétalos.

            Como cada año, allí estaban en el mismo sitio. Un pequeño grupo de estas plantas, bastante alejadas unas de otras formando una pequeña y esparcida colonia en lo más profundo del bosque. (Clik en la imagen para verla más grande)

Aguileña (Aquilegia vulgaris)
Aquilegia vulgaris (F:4,V:1/60s,ISO:200)