lunes, 23 de octubre de 2017

FRENTE AL ESPEJO

                                       Aunque dentro de la insostenible burbuja de irrealidad de los entornos desnaturalizados que la especie humana construye a su alrededor, son menos evidentes las consecuencias que tienen sus actos a una escala más amplia. Basta con salirse de ella y, con un poco de perspectiva temporal, fácilmente se puede ser consciente de hasta que punto estamos alterando los sistemas y procesos naturales.
                 Heladas de -8ºC en el mes de Mayo que arrasan las hojas recién nacidas de los árboles y las flores, devolviendo en plena primavera a bosques enteros un aspecto otoñal.
                Sequías primaverales nunca vistas, que impiden a las plantas llegar a florecer.
                Veranos otoñales que obligan a animales salvajes a acudir a fuentes y estanques urbanos en busca de agua. Son estos sólo algunos de los síntomas.

                En otro tiempo, cuando los ciclos naturales eran más regulares y previsibles, la aparición de los delicados jacintos estrellados (Scilla lilio-hyacinths) indicaba uno de esos momentos clave en la cronología del bosque, anunciando que el tiempo del frío había quedado atrás.
                La pasada primavera no he podido fotografiarlos, porque donde fui, una inesperada helada tardía los había quemado cuando empezaban a florecer. (Clik en la imagen para verla más grande).
               
Jacintos estrellados (Scilla lilio-hyacinthus)
Jacintos estrellados (Scilla lilio-hyacinthus)(F:2.8,V:1/200s,ISO:100)

martes, 17 de octubre de 2017

EL QUE LA SIGUE...

                                      En varias ocasiones, he tenido la oportunidad de ver al menos fragmentos del comportamiento reproductivo de los corzos.
             La fase previa a la cópula en esta especie, consiste en una prueba de resistencia para el macho. Este, con el cuello estirado y la cabeza baja, en un lento y amplio galope ritualizado, persigue a la hembra dentro de una especie de circuito de tamaño variable, establecido en el centro de su territorio.
             El apareamiento tiene lugar cuando la hembra se deja alcanzar ya sea porque a comprobado las aptitudes físicas del macho para aportar buenos genes a su descendencia, o por puro aburrimiento, para acabar con una persecución que a veces parece interminable.
            Esto demuestra dos cosas: una, la sabiduría que encierran los refranes populares. Y otra, que entre los machos de corzo y de otras especies.., cuando se trata de este tema,  la ausencia de sentido de la dignidad es total.
           
            Este día, había estado observando, como en una pequeña ladera poblada de arbustos, este macho acosaba sin tregua a una hembra, durante casi una hora.
            Coincidiendo con la puesta de sol, la hembra había salido del bosque a comer, lejos de mi posición.
            Un rato después salió el macho cruzándome por delante mucho más cerca y,  se dirigió directamente hacia la hembra, para iniciar otra persecución que los llevó de nuevo al bosque y que acabaría ya entrada la noche.
            Me marché contento con la foto y deseándole suerte, que seguramente no necesitó, por lo cansino que era. (Clik en la imagen para verla más grande).

Corzo macho (Capreolus capreolus)
Corzo macho (Capreolus capreolus) (F:7.1,V:1/125s,ISO:320)

lunes, 9 de octubre de 2017

CONVIVIENDO

                                    A primera vista, pudiera parecer que no existe entre las especies vegetales, la lucha por la supervivencia que se da entre las especies animales.
              En realidad, de una forma en apariencia menos evidente y cruenta por su lentitud, en el bosque se produce en todo momento la pugna de cada indivíduo por su "espacio aéreo", para alcanzar la mayor cantidad posible de aquello que le es imprescindible para sus procesos biológicos, su crecimiento y su reproducción; la luz.
           
              Al final de la tarde, la luz oblicua y lateral sobre el bosque, permitía identificar cada árbol y cada una de las especies que componían aquella heterogénea comunidad vegetal. (Clik en la imagen para verla más grande).

Bosque mixto en otoño
Bosque mixto (F:9,V:1/250,ISO:200)

lunes, 2 de octubre de 2017

NATURALEZA VIVA

                          Hace unos días vi un pequeña pieza documental sobre macrofotografía extrema de insectos. En él se decía, que para obtener algunas de las imágenes que se mostraban, era necesario que el animal estuviera recién muerto, para conseguir aún la "vivacidad" en los ojos y la inmovilidad necesaria para hacerle los centenares de fotos que esa técnica requiere. Se decía también, que hay quien considera eso una inmoralidad.
               Siempre he pensado, que no se pueden hacer buenas fotos, sin pasión, fascinación, amor, o llámalo como quieras, por el sujeto fotografiado.
               Por eso yo diría que además de inmoral, es una aberración que alguien que seguramente tendrá también la poca vergüenza de llamarse fotógrafo de naturaleza, cuando lo es de naturalezas muertas, o sea de bodegones. Por alimentar su ego y disfrazándolo de pretensiones pseudoartísticas o científicas, llegue a ese extremo de desprecio por la vida de otro ser.
             
                Observé, que esta mosca cernidora (Episyrphus balteatus), alternaba fases de su característico vuelo estático, con breves descansos, siempre en la misma amapola.
                En casos así, el margen de tiempo con el animal relativamente inmóvil es tan pequeño que  muchas veces desistes de intentarlo, porque son mínimas las posibilidades de conseguir una foto aceptable. Esta vez hubo; para abreviar llámalo suerte. (Clik en la imagen para verla más grande).

Mosca cernícalo (Episyrphus balteatus)
Mosca cernidora (Episyrphus balteatus) (F:9,V:1/80s,ISO:100)

lunes, 25 de septiembre de 2017

PRIMAVERA EN EL HAYEDO

                               El bosque de hayas, es un entorno donde cada año se produce uno de los cambios más radicales que pueden verse en la naturaleza.
            Iniciada ya la primavera, las  húmedas y sombrías laderas orientadas al norte, aún durante algunas semanas más, permanecerán sumidas en el letargo que la escasez de luz y el frío imponen a estos lugares, en los que el invierno parece querer refugiarse para sobrevivir unos días más al inexorable aumento de la temperatura.
            Pero llegado el  momento, el ciclo natural se hace incontenible y, bastarán unos pocos días, para que desde el suelo hasta las más altas ramas de los grandes árboles, se cubran de color.
         
            La climatología anómala de aquella primavera, adelantando el de unas y retrasando el de otras, al parecer  había sincronizado los ciclos de varias especies vegetales haciéndolas coincidir en el tiempo. El resultado fue, que este día me encontré el bosque así de exultante.
            El suelo cubierto de jacintos en plena floración. Las hayas con sus hojas de verde aún translúcido recién abiertas. Y los helechos desenrollando sus hojas espirales.
            Una de esas veces en las que sabes que hagas lo que hagas, es imposible meter algo así en el limitado espacio del encuadre de la cámara.
            Este fue el resultado del intento. (Clik en la imagen para verla más grande).

Primavera en el hayedo.
Primavera en el hayedo (F:4, V:0,3s,ISO:100)

lunes, 18 de septiembre de 2017

DIEZMADOS

                              En un pasado relativamente reciente, esta pequeña especie de halcón (Falco tinnunculus) era una de las rapaces más frecuentes de ver, por lo abundante y porque sus hábitos de caza y reproducción les llevaban a elegir los cultivos próximos a los pueblos para cazar y las torres de las iglesias para anidar.
              En los últimos años, he observado como su población ha ido disminuyendo y ahora, su avistamiento sobre los campos en busca de roedores, insectos y reptiles, con su característico y esforzado vuelo cernido, es cada vez más excepcional.
              Su proximidad a la especie humana los está diezmando, porque el envenenamiento de las cosechas con productos químicos para hacerlas más abundantes, no discrimina. Lo mismo se lleva por delante a una hierva o un insecto indeseado.Que a una especie como esta, protegida y aliada del agricultor. O a un mamífero de dos patas cuya codicia sólo es superada por su inconsciencia.

              Casi nunca es fácil fotografiar a aves como esta, de vuelo rápido y vista prodigiosa que les permite detectar el más mínimo movimiento. Esta vez se dieron las condiciones adecuadas y pude tenerlo lo bastante cerca, como para que se pueda apreciar ese colorido plumaje moteado de negro sobre ocre. Y su cabeza y cola gris azulado que distingue a los machos de esta especie. (Clik en la imagen para verla más grande).

Cernícalo común (Falco tinnunculus)
Cernícalo macho (Falco tinnunculus) (F:7.1,V:1/1250,ISO: 200)

lunes, 11 de septiembre de 2017

AGUILEÑA

                          Cuando en los últimos días de la primavera se va haciendo notar el aumento de la temperatura, da inicio la floración de la Aquilegia vulgaris.
             Después de varias semanas desarrollando su largo tallo de casi un metro, aparecen en su extremo los capullos de color verde, que progresivamente al tiempo que crecen, se irán volviendo azulados, para abrirse finalmente mostrando los tonos degradados de sus delicados pétalos.

            Como cada año, allí estaban en el mismo sitio. Un pequeño grupo de estas plantas, bastante alejadas unas de otras formando una pequeña y esparcida colonia en lo más profundo del bosque. (Clik en la imagen para verla más grande)

Aguileña (Aquilegia vulgaris)
Aquilegia vulgaris (F:4,V:1/60s,ISO:200)

lunes, 14 de agosto de 2017

TONOS DE LUZ

                             Con la berrea ya finalizada, dediqué esta jornada a buscar lugares adecuados para la del año siguiente y, a intentar conseguir algo de experiencia en cuanto a comportamiento y querencias de esta especie.
           A última hora de la tarde, con el sol muy bajo, con los prismáticos vi lejos, quizá a un kilómetro, a este macho saliendo del bosque de pinos ya en sombra, para ir a la ladera de enfrente del pequeño valle, que aún permanecía iluminada.
           Pensé que se pondría a pastar la hierba que crecía entre los brezos. Pero en lugar de eso, se tumbó al sol.
           Aprovechando las condiciones que se daban de viento ligeramente favorable y terreno con algunos arbustos interpuestos, decidí intentar el acercamiento, sabiendo que las posibilidades de finalizarlo con éxito eran muy pocas.
           Casi me sorprendió haber conseguido llegar incluso un poco más allá del penúltimo matorral, reptando entre la hierba seca. No tan cerca como hubiera querido, pero lo bastante como para conseguir una imagen aceptable.
           Ir más allá sin que me viera, era imposible. (Clik en la imagen para verla más grande)

Ciervo ibérico (Cervus elaphus)
Ciervo ibérico y luz cálida (F:7.1,V:1/60s,ISO:200)
                                                   
                   Y allí permanecí tumbado, esperando a que en algún momento se levantara para conseguir una imagen más completa de él rodeado de esa luz de tonos dorados.
           Pero no hubo suerte, pasaron los minutos, el sol se ocultó tras la ladera y con ello la luz comenzó a extinguirse mientras se teñía de tonos azules.
           Un rato después, ya sin luz suficiente, se levanto parar volver al bosquecillo de pinos.
           Al menos había tenido la oportunidad poco frecuente en fotografía de fauna, donde los encuentros suelen ser fugaces, de tenerlo delante de la cámara el tiempo suficiente, como para captar con diferentes tonos de luz, al que era mi segundo ciervo ibérico libre. https://fermincastellano.blogspot.com/2017/05/ciervo-iberico-macho-cuerna-rota.html  (Clik en la imagen para verla más grande).

Ciervo ibérico (Cervus elaphus)
Ciervo ibérico y luz fría (F:7.1,V:1/30s,ISO:320)

miércoles, 9 de agosto de 2017

FRUTOS DEL BOSQUE

                                   En los días más calurosos del verano, alcanzan la madurez los frutos de la fresa silvestre.
             Entonces, su llamativo color rojo y su intenso olor, cumplen la función de hacerlos más facilmente localizables por las aves y mamíferos que se alimentan de ellos.
             A cambio de estas energéticas esferas de fructosa, los animales transportarán las semillas  contenidas en ellas dentro de su cuerpo a grandes distancias, diseminándolas por todo el bosque, en una relación simbiótica que beneficia a ambos.

             Nunca resulta fácil conseguir fotos medianamente aceptables de ellas, porque la escasa longitud de sus tallos las separan sólo ligeramente del suelo, haciendo casi siempre imposible tener un fondo lo suficientemente alejado como para que estas pequeñas fresas de menos de un centrímetro destaquen adecuadamente.

            Mereció la pena dedicar el tiempo necesario para  encontrar esta, que era lo bastante excepcionalmente esbelta como para conseguir no sólo la foto que buscaba, sino el doble.

             La naturaleza siempre me parece asombrosa, incluso en lo minúsculo. En cada una de esas semillas de menos de un milímetro que se ven en su superficie, está el germen con toda la información genética que con suerte, dará origen a una nueva planta de fresa silvestre.  (Cik en la imagen para verla más grande).

Fresa silvestre (Fragaria vesca)
Fresas silvestres (Fragaria vesca) (F:2.8,V:1/30s,ISO:100)

lunes, 31 de julio de 2017

LA MÁQUINA DEL TIEMPO

                               Posiblemente sea cierto eso de que si la mente puede imaginar algo, es porque en algún momento del futuro será posible.
                Pero de aquí hasta que los viajes en el tiempo sean realidad, lo más parecido a eso que tenemos, es esto: la posibilidad de captar la imagen de un instante presente manteniéndolo inalterado,  para con ayuda de la memoria, poder viajar a él cada vez que lo miremos desde el futuro.

                El transcurso de los años, basta para que incluso sin intervención humana, un paisaje natural cambie ligera o radicalmente. Y este lo ha hecho.
                Pero cada vez que miro esta foto, consigo trasladarme con facilidad a aquel día del final de un invierno. Y a este lugar que no sabría decir exactamente porqué, para mi, como pocos otros que haya visto, parece contener para siempre en ese contraluz de roca, agua, bosque y musgo, la esencia misma de la naturaleza inalterada. (Clik en la imagen para verla más grande)

Paisaje de rocas, arroyo y bosque a contraluz
Arroyo, rocas y bosque a contraluz (F:10,V:1/80s,ISO:100)