lunes, 25 de septiembre de 2017

PRIMAVERA EN EL HAYEDO

                               El bosque de hayas, es un entorno donde cada año se produce uno de los cambios más radicales que pueden verse en la naturaleza.
            Iniciada ya la primavera, las  húmedas y sombrías laderas orientadas al norte, aún durante algunas semanas más, permanecerán sumidas en el letargo que la escasez de luz y el frío imponen a estos lugares, en los que el invierno parece querer refugiarse para sobrevivir unos días más al inexorable aumento de la temperatura.
            Pero llegado el  momento, el ciclo natural se hace incontenible y, bastarán unos pocos días, para que desde el suelo hasta las más altas ramas de los grandes árboles, se cubran de color.
         
            La climatología anómala de aquella primavera, adelantando el de unas y retrasando el de otras, al parecer  había sincronizado los ciclos de varias especies vegetales haciéndolas coincidir en el tiempo. El resultado fue, que este día me encontré el bosque así de exultante.
            El suelo cubierto de jacintos en plena floración. Las hayas con sus hojas de verde aún translúcido recién abiertas. Y los helechos desenrollando sus hojas espirales.
            Una de esas veces en las que sabes que hagas lo que hagas, es imposible meter algo así en el limitado espacio del encuadre de la cámara.
            Este fue el resultado del intento. (Clik en la imagen para verla más grande).

Primavera en el hayedo.
Primavera en el hayedo (F:4, V:0,3s,ISO:100)

lunes, 18 de septiembre de 2017

DIEZMADOS

                              En un pasado relativamente reciente, esta pequeña especie de halcón (Falco tinnunculus) era una de las rapaces más frecuentes de ver, por lo abundante y porque sus hábitos de caza y reproducción les llevaban a elegir los cultivos próximos a los pueblos para cazar y las torres de las iglesias para anidar.
              En los últimos años, he observado como su población ha ido disminuyendo y ahora, su avistamiento sobre los campos en busca de roedores, insectos y reptiles, con su característico y esforzado vuelo cernido, es cada vez más excepcional.
              Su proximidad a la especie humana los está diezmando, porque el envenenamiento de las cosechas con productos químicos para hacerlas más abundantes, no discrimina. Lo mismo se lleva por delante a una hierva o un insecto indeseado.Que a una especie como esta, protegida y aliada del agricultor. O a un mamífero de dos patas cuya codicia sólo es superada por su inconsciencia.

              Casi nunca es fácil fotografiar a aves como esta, de vuelo rápido y vista prodigiosa que les permite detectar el más mínimo movimiento. Esta vez se dieron las condiciones adecuadas y pude tenerlo lo bastante cerca, como para que se pueda apreciar ese colorido plumaje moteado de negro sobre ocre. Y su cabeza y cola gris azulado que distingue a los machos de esta especie. (Clik en la imagen para verla más grande).

Cernícalo común (Falco tinnunculus)
Cernícalo macho (Falco tinnunculus) (F:7.1,V:1/1250,ISO: 200)

lunes, 11 de septiembre de 2017

AGUILEÑA

                          Cuando en los últimos días de la primavera se va haciendo notar el aumento de la temperatura, da inicio la floración de la Aquilegia vulgaris.
             Después de varias semanas desarrollando su largo tallo de casi un metro, aparecen en su extremo los capullos de color verde, que progresivamente al tiempo que crecen, se irán volviendo azulados, para abrirse finalmente mostrando los tonos degradados de sus delicados pétalos.

            Como cada año, allí estaban en el mismo sitio. Un pequeño grupo de estas plantas, bastante alejadas unas de otras formando una pequeña y esparcida colonia en lo más profundo del bosque. (Clik en la imagen para verla más grande)

Aguileña (Aquilegia vulgaris)
Aquilegia vulgaris (F:4,V:1/60s,ISO:200)

lunes, 14 de agosto de 2017

TONOS DE LUZ

                             Con la berrea ya finalizada, dediqué esta jornada a buscar lugares adecuados para la del año siguiente y, a intentar conseguir algo de experiencia en cuanto a comportamiento y querencias de esta especie.
           A última hora de la tarde, con el sol muy bajo, con los prismáticos vi lejos, quizá a un kilómetro, a este macho saliendo del bosque de pinos ya en sombra, para ir a la ladera de enfrente del pequeño valle, que aún permanecía iluminada.
           Pensé que se pondría a pastar la hierba que crecía entre los brezos. Pero en lugar de eso, se tumbó al sol.
           Aprovechando las condiciones que se daban de viento ligeramente favorable y terreno con algunos arbustos interpuestos, decidí intentar el acercamiento, sabiendo que las posibilidades de finalizarlo con éxito eran muy pocas.
           Casi me sorprendió haber conseguido llegar incluso un poco más allá del penúltimo matorral, reptando entre la hierba seca. No tan cerca como hubiera querido, pero lo bastante como para conseguir una imagen aceptable.
           Ir más allá sin que me viera, era imposible. (Clik en la imagen para verla más grande)

Ciervo ibérico (Cervus elaphus)
Ciervo ibérico y luz cálida (F:7.1,V:1/60s,ISO:200)
                                                   
                   Y allí permanecí tumbado, esperando a que en algún momento se levantara para conseguir una imagen más completa de él rodeado de esa luz de tonos dorados.
           Pero no hubo suerte, pasaron los minutos, el sol se ocultó tras la ladera y con ello la luz comenzó a extinguirse mientras se teñía de tonos azules.
           Un rato después, ya sin luz suficiente, se levanto parar volver al bosquecillo de pinos.
           Al menos había tenido la oportunidad poco frecuente en fotografía de fauna, donde los encuentros suelen ser fugaces, de tenerlo delante de la cámara el tiempo suficiente, como para captar con diferentes tonos de luz, al que era mi segundo ciervo ibérico libre. https://fermincastellano.blogspot.com/2017/05/ciervo-iberico-macho-cuerna-rota.html  (Clik en la imagen para verla más grande).

Ciervo ibérico (Cervus elaphus)
Ciervo ibérico y luz fría (F:7.1,V:1/30s,ISO:320)

miércoles, 9 de agosto de 2017

FRUTOS DEL BOSQUE

                                   En los días más calurosos del verano, alcanzan la madurez los frutos de la fresa silvestre.
             Entonces, su llamativo color rojo y su intenso olor, cumplen la función de hacerlos más facilmente localizables por las aves y mamíferos que se alimentan de ellos.
             A cambio de estas energéticas esferas de fructosa, los animales transportarán las semillas  contenidas en ellas dentro de su cuerpo a grandes distancias, diseminándolas por todo el bosque, en una relación simbiótica que beneficia a ambos.

             Nunca resulta fácil conseguir fotos medianamente aceptables de ellas, porque la escasa longitud de sus tallos las separan sólo ligeramente del suelo, haciendo casi siempre imposible tener un fondo lo suficientemente alejado como para que estas pequeñas fresas de menos de un centrímetro destaquen adecuadamente.

            Mereció la pena dedicar el tiempo necesario para  encontrar esta, que era lo bastante excepcionalmente esbelta como para conseguir no sólo la foto que buscaba, sino el doble.

             La naturaleza siempre me parece asombrosa, incluso en lo minúsculo. En cada una de esas semillas de menos de un milímetro que se ven en su superficie, está el germen con toda la información genética que con suerte, dará origen a una nueva planta de fresa silvestre.  (Cik en la imagen para verla más grande).

Fresa silvestre (Fragaria vesca)
Fresas silvestres (Fragaria vesca) (F:2.8,V:1/30s,ISO:100)

lunes, 31 de julio de 2017

LA MÁQUINA DEL TIEMPO

                               Posiblemente sea cierto eso de que si la mente puede imaginar algo, es porque en algún momento del futuro será posible.
                Pero de aquí hasta que los viajes en el tiempo sean realidad, lo más parecido a eso que tenemos, es esto: la posibilidad de captar la imagen de un instante presente manteniéndolo inalterado,  para con ayuda de la memoria, poder viajar a él cada vez que lo miremos desde el futuro.

                El transcurso de los años, basta para que incluso sin intervención humana, un paisaje natural cambie ligera o radicalmente. Y este lo ha hecho.
                Pero cada vez que miro esta foto, consigo trasladarme con facilidad a aquel día del final de un invierno. Y a este lugar que no sabría decir exactamente porqué, para mi, como pocos otros que haya visto, parece contener para siempre en ese contraluz de roca, agua, bosque y musgo, la esencia misma de la naturaleza inalterada. (Clik en la imagen para verla más grande)

Paisaje de rocas, arroyo y bosque a contraluz
Arroyo, rocas y bosque a contraluz (F:10,V:1/80s,ISO:100)

martes, 25 de julio de 2017

ZYGAENA

                                 Así de llamativa y confiada descansaba esta zygaena, segura de la protección que le da su código de coloración de advertencia (aposemática) ante los posibles depredadores.

           Cuando un joven animal inexperto ingiera una de ellas, asociará en su memoria ese código de color con los desagradables efectos que le producirá el ácido cianhídrico (cianuro) que este insecto contiene en todo su cuerpo y a partir de ahí, evitará comerlas. (Clic en la imagen para verla más grande).

Zygaena
Zygaena (F:9,V:1/60,ISO:200)

lunes, 17 de julio de 2017

BUITRE LEONADO

                     Afortunadamente mucho han cambiado las cosas para esta especie en las últimas décadas. En este tiempo y por confluencia de diferentes circunstancias, sus poblaciones poco a poco han ido pasando de una situación preocupante por lo escasos, a en algunas regiones, estar cerca de sus máximos sostenibles.
           Hace años era raro verlos lejos de las zonas montañosas donde se reproducen, porque en ellas, los pocos que había encontraban alimento suficiente.
           Ahora, cuando su recuperación se hace evidente y es un ave relativamente abundante, también han tenido que aumentar en distancia sus largos vuelos de prospección en busca de comida, que dependiendo de la época del año, seguramente pueden llegar a distanciarlos con facilidad  más de 100 kilómetros de las paredes rocosas en las que habitan.

            Por muchas veces que se haya repetido, nunca deja de impresionar su enorme tamaño cuando puedes tener uno posado así a unos pocos metros. (Clik en la imagen para verla más grande).

Buitre leonado
Buitre leonado (Gyps fulvus) (F:7.1,V:1/125,ISO:200)

lunes, 10 de julio de 2017

LA FLOR SIN NOMBRE

                                  La ciencia, como buen exponente que es de la condición humana, en su interés por llegar a conocer, siempre ha tenido un desmedido afán por nombrar, clasificar, dividir y subdividir, en el intento de comprender la naturaleza: Dominio, Reino, Filo, Clase, Orden, Familia, Género, Especie.
              Creo que incluso más allá de la simple búsqueda del conocimiento, esa compulsiva necesidad de poner nombre, bien podría tratarse de un intento subconsciente de la mente humana, de apoderarse, de ser dueño de aquello que en realidad, en lo profundo de sí, sabe que siempre y cada vez más, por su acelerada y lamentable deriva hacia lo artificial, le va a ser ajeno e incomprensible.

              En los últimos días del verano, encontré esta flor que parecía ávida de la escasa luz que los grandes árboles dejaban pasar hasta el suelo del bosque.

             Al ego, que no es otra cosa que la manifestación más inconsciente de la mente, siempre le satisface creer que sabe, que conoce, en definitiva; que posee.
            Me marché sabiendo, que no tenía ni idea de cual era su familia, género o especie. Ni falta que hacía, me basta con haber visto lo bonita que era. (Clik en la imagen para verla más grande).

Astrantia major
Flor sin nombre (F:4,V:1/50s,ISO:200)

martes, 4 de julio de 2017

SELECTIVIDAD

                                  A esa hora en que la actividad de los animales diurnos ya está cesando y buscan un lugar en el que descansar. El "turno de noche", de los de hábitos nocturnos y crepusculares inicia su diaria búsqueda de alimento.
               Este difuso momento de transición entre luz y oscuridad es el preferido por los corzos.
               Por mucho que supuestamente conozcas sus hábitos y querencias, siempre es una lotería ir a intentar fotografiarlos.
               Algunas pocas veces aparecen cuando y por donde estaba previsto. Pero otras, se retrasan en ese estrecho margen de minutos en el que la luz rápidamente se va extinguiendo y cuando salen del bosque ya no hay suficiente para fotografiarlos.
               Las más de las veces, un ligero movimiento del aire en la dirección inadecuada, basta para que ni siquiera llegues a verlos.
               Esta hembra apareció muy tarde, pero aún hubo luz suficiente.

               Siempre me resulta curioso ver comer a estos animales. A diferencia de otros herbívoros que como un cortacesped consumen indiscriminadamente la vegetación que encuentran a su paso, los corzos son extremadamente selectivos en su alimentación, escogiendo meticulosamente de una en una cada hoja de hierba. (Clik en la imagen para verla más grande).

Hembra de corzo comiendo
Corza comiendo (F:7.1,V:1/30s,ISO:400)