lunes, 22 de enero de 2018

RETORNO AL ORIGEN

                           Generalmente, no me gusta captar imágenes en las que aparezcan indicios humanos, pero aquel día para mi la excepción estaba muy justificada.
            Sucede que solemos pasar por alto aquello a lo que estamos acostumbrados y lo miramos sin verlo realmente, porque la familiaridad muchas veces nos impide reparar en sus pequeños detalles.
            Había visto sin verla aquella vieja ventana fuera de uso multitud de veces, pero no fue hasta este día, fotografiando a esa mariposa nocturna posada sobre ella, que no fui consciente de cuanta belleza había en la áspera textura de su deteriorada superficie.
            Y no sólo eso; aquella  madera que algún día hace muchas décadas, quizá más de un siglo, fue arrancada de un bosque para que un carpintero con rudimentarias herramientas manuales le diera formas geométricas, para después cubrirla de pintura haciendo irreconocible su verdadera naturaleza arbórea.
            Ahora, después de muchos años de lluvia, sol y viento, aquel  domesticado trozo de naturaleza, volvía a mostrar de nuevo la esencia desnuda de lo que nunca había dejado de ser. Y se estaba convirtiendo en el hogar de arañas, polillas y líquenes, como en un anhelado retorno a su verdadero origen. (Cilk en la imagen para verla más grande).

Polilla (Lasiocmpa trifoli), en madera vieja.
Polilla (Lasiocampa trifoli) sobre ventana vieja (F:10,V:0,8s,ISO:100)

lunes, 15 de enero de 2018

SIEMPRE ALERTA

                                      Bueno, en realidad sería: "casi siempre...", porque en sus desplazamientos dentro de su territorio en el interior del bosque donde se sienten  protegidos por la vegetación, a veces los corzos van tan abstraídos y como ensimismados cuando transitan por sus senderos habituales, que se diría que están buscando la solución a algún enigma, o problema filosófico.
             Esos cortos paréntesis de desconexión de sus sentidos cuando están tranquilos, seguramente dan el descanso que necesita un sistema nervioso, sometido al ingente trabajo del permanente estado de alerta.
           
              Casi anocheciendo, esta corza había salido del bosque para alimentarse. El lejano grito de alarma de un ave -los corzos los reconocen todos- la hizo permanecer un rato así, con  todos sus sentidos centrados en aquel leve pero para ella significativo sonido.
              Cuando la alarma cesó, ella siguió alimentándose y, la noche fue cubriéndolo todo. (Clik en la imagen para verla más grande).

Hembra de corzo alerta
Corzo hembra (F:7.1,V:1/8s,ISO:400)

lunes, 8 de enero de 2018

SIMPLIFICANDO

                         En la naturaleza sin intervención humana, todo es armónico y tiene total sentido en sí mismo.
           Pero la mente ante ese caos de perfección, parece necesitar aferrarse a algo conocido que haga aquello minimamente comprensible. Entonces busca patrones que de alguna manera simplifiquen lo inconmensurable reduciéndolo a algo racionalmente manejable.
           Mi satisfacción ese día por encontrar esta diagonal de agua y roca llenando la minúscula parcialidad del encuadre de la cámara, era como una alegoría de lo infantil y limitado de la percepción mental, cuando se enfrenta a la inabarcable magnitud del mundo natural. (Clik en la imagen para verla más grande)

Cascada diagonal
Cascada y roca diagonal (F:16,V:2s,ISO:100)

domingo, 31 de diciembre de 2017

NIEVE Y OTOÑO

                            Hace unas semanas, unos días después de la última nevada, encontré el bosque así; salpicado de hojas que se habían mantenido en los árboles hasta que las heladas posteriores a la blanca precipitación, las desprendieron de las ramas.
              Puede parecer una imagen muy premeditada, pero no lo és, fue muy casual.
              Casi todos los elementos están en la misma disposición en que los encontré, porque las hojas estaban medio incrustadas y pegadas a la nieve helada. Únicamente moví las que resultaban cortadas por el encuadre y dos que estaban superpuestas.
              Me permití esa mínima manipulación, porque después de todo, se trataba de componer esta postal otoño-invernal que contiene seis especies de árboles caducifolios que conviven en aquel bosque y, una pluma de arrendajo, una de las aves más interesantes y características que lo habitan.

              Con ella, a todos los que con vuestras visitas y comentarios participáis en esto y, por extensión, también al resto de seres humanos, os deseo lo que yo creo que es lo mejor que se puede desear -y que es lo mismo que deseo para mi y los míos-: Salud y Consciencia, para todos vosotros y vuestro entorno en el año que está a punto de empezar. (Clik en la imagen para verla más grande).

Hojas y pluma sobre la nieve
Hojas y pluma sobre la nieve (F:4,V:1/13s,ISO:200)

lunes, 25 de diciembre de 2017

LA MANTIS DE MARCOS

                                      Hacía poco que me había prometido a mi mismo, que no iba a seguir dejando que esto de intentar atrapar instantes, acaparara tanto de mi tiempo libre como lo había estado haciendo durante los últimos años. Y este día, lo estaba cumpliendo.
            Hasta que apareció mi sobrinico, todo entusiasmado diciendo "tio mira que mantis!!!".
            Eso viniendo de un chavalín que a pesar de tener una curiosidad insaciable por todo, incluida  la naturaleza, desde muy pequeño, por negligencia en un sector de su entorno, a pasado demasiado tiempo jugando con aparatos electrónicos. Como no podía ser de otra manera, hizo que mereciera toda mi atención.
            Aunque el calor a esa hora era casi insoportable y la luz por exceso pésima para fotografiar, había que darle a aquello toda la trascendencia que merecía. Así que a montar el equipo y a demostrarle qué es lo verdaderamente importante, haciéndole ver que aquel pequeño y frágil animal podía ser durante unos minutos también para mi, el centro del universo.
            La elección del lugar, resultó ser muy adecuada. El problema con la luz excesiva y unilateral, quedó resuelto por el entorno casi blanco de roca caliza, que actuaba como un difusor atenuando tanto las sombras, que parecía que la planta y el sujeto estuvieran dentro de una caja de luz. Y este fue el resultado; quizá la foto de mantis más bonita que he hecho.
           Aquella, como ser vivo que era, no podía tener dueño y siguió con su vida salvaje de mantis,  pero esta Marcos, aunque hecha de píxeles, es tuya para siempre. (Clik en la imagen para verla más grande).

Mantis
Mantis religiosa (F:2.8,V:1/1250s,ISO:100)

lunes, 18 de diciembre de 2017

PICAPINOS

                           Aunque  habita también otro tipo de bosques, es en los de coníferas, como indica su nombre, donde hay más posibilidades de encontrarlo.
            Más bien, casi siempre es él el que le encuentra a uno, dejando oír su característica voz de alarma, mientras vigila desde la distancia cualquier intrusión en su territorio.
            Cuando se tiene la suerte de poder observar de cerca a una de estas aves atareada en la búsqueda de alimento, no cabe menos que la admiración ante el despliegue de las asombrosas adaptaciones que los pícidos han conseguido a lo largo de miles de años de evolución, para llegar a especializarse en la captura de larvas de insectos que habitan el interior de la madera muerta. (Clik en la imagen para verla más grande).
         
Pico picapinos (Dendrocpos mayor) ((F:7,1,V:1/125s,ISO:320)

lunes, 11 de diciembre de 2017

MADERA LÍQUIDA

                               La observación minuciosa de la naturaleza, ya sea en lo grande, o en lo pequeño, siempre depara el hallazgo de algún tesoro inesperado.
              Aquel viejo bosque que acababa de encontrar, con su aspecto intacto y primitivo, reunía condiciones idóneas para transportar la imaginación a tiempos del lejano pasado, en los que todo era aún salvaje e inalterado.
              En un gran tronco caído, cerca de sus raíces encontré esto: Las fibras de madera, imposible saber porqué, ni durante cuantas décadas o siglos, se habían ordenado formando esta filigrana de olas y remolinos, en lo que ahora parecía un proceloso mar de, madera líquida. (Clik en la imagen para verla más grande).
         
Filigrana en fibras de madera
Nudos en la madera (F:16,V:4s,ISO:100)

lunes, 4 de diciembre de 2017

OTOÑO INICIPIENTE

                                Ya en los aún largos y calurosos días de finales de Agosto, se empiezan a producir en el monte pequeños acontecimientos que son como un lento epílogo al período estival .
           El cada vez más perceptible cambio en la inclinación del ángulo de la luz solar. La aparición de las primeras aves pioneras en la migración. Incluso una variación sutil en el olor del aire nocturno; anuncian silenciosamente la llegada de cambios que afectarán tanto al paisaje, como a la biología de todos los seres que lo habitan.
           Pero no será aún hasta meses más tarde, que la gran transformación no se hará del todo evidente, con el incipiente cambio en el color del bosque.(Clik en la imagen para verla más grande).

Bosque de hayas al inicio del otoño
Hayedo en transición de color (F:9,V:2s,ISO:100)

martes, 28 de noviembre de 2017

CIERVO CREPUSCULAR

                                Inmediatamente después de fotografiar el que había sido mi segundo ciervo en libertad, que como en el caso del primero, se veía de él poco más que la cabeza entre la vegetación. Y habiendo apurado demasiado el tiempo allí arriba, ahora tocaba concentrarse para un largo descenso nocturno buscando en la penumbra algún sendero que llevase a un camino transitable y no a algún berenjenal, de esos que puedes tardar un buen rato en atravesar.
                Siendo un lugar que desconocía, lo más normal hubiera sido utilizar la linterna. Pero si ya de por si, un ser humano de día en la naturaleza es un elemento ajeno y perturbador. De noche con una luz, es todo un alienígena. Y por muy sigiloso que camine, está anunciando su presencia en kilómetros, con la alteración que eso conlleva para los animales que ya duermen, o los que inician a esas horas su búsqueda de alimento.
               Por eso sólo utilizo la linterna si es absolutamente necesario. Y además, la vista incluso con muy poca luz de la luna, consigue adaptarse a la oscuridad, casi siempre lo suficiente.
               Así bajaba, intuyendo el pequeño sendero de caballos, escuchando el canto de los cárabos y teniendo uno de esos diálogos mentales con el universo (más bien monólogos, porque nunca me contesta de forma audible...). Que consistía más o menos en esto: "Después de todo, ¿no crees que ya me merezco conseguir la foto de un ciervo en la que se vea algo más que su cabeza?. A ver si la próxima vez..." .
               Unos 10 minutos después, incluso sabiendo por experiencia que estas cosas aunque muy de vez en cuando; suceden. Por un instante dudé si lo que tenía delante era real.
               Allí, en una colina sobre el sendero, enmarcado por las copas de pinos jóvenes y recortándose sobre ese nunca mejor dicho igneo cielo crepuscular, la silueta perfecta y completa de un gran ciervo macho.
               El efecto era tan irreal, que por un segundo, antes de verlo moverse, llegué a pensar que se trataba de alguna valla publicitaria poco original y fuera de lugar, y tal como está el patio, todo era posible.
              Ya no se veía para montar el equipo y si usaba la linterna, no habría ninguna opción, así que lo hice a tientas sabiendo que había muy pocas posibilidades de que aguantara sin marcharse, pero había que intentarlo.
              El me estaba oyendo, porque en el minuto que necesité para tener todo listo, aunque se desplazó unos pasos, no dejó de mirar fijamente hacia mi. Creo que no consiguió identificarme como una amenaza, porque en esa penumbra y sin luz artificial, no podía tratarse de un humano.
              Dos fotos y, se marchó caminando lentamente hacia el otro lado de la colina.
              Continué el descenso feliz por haber podido aprovechar aquella oportunidad tan extraña como inesperada. Reflexionando sobre estas increíbles "casualidades" que no lo son en absoluto.Y también agradecido con "la organización" de todo esto, que además de un poder incomprensible, tiene también mucho sentido del humor. La próxima vez, recordaré ser más preciso y pedirle que además; sea con buena luz.... (Clik en la imagen para verla más grande).

Ciervo ibérico crepuscular
 Ciervo ibérico en el crepúsculo (F:7.1,V:3s,ISO:200)

lunes, 20 de noviembre de 2017

CON ENERGÍA SOLAR

                             Día del mes de Julio, en el que en el cielo casi a partes iguales se distribuían los claros y las nubes perfectamente definidas.
             En un pequeño claro del bosque de no más de veinte metros cuadrados, encontré un grupo de estas flores tardías de largos y delgados tallos, que al parecer eran a esas alturas del verano, un oasis de néctar para las  diferentes especies de mariposas que volaban entre ellas.
             Observándolas un rato, me di cuenta, de que la alternancia casi regular de momentos en los que lucía el sol, con otros en los que este casi repentinamente quedaba oculto por las nubes, determinaba de manera drástica el grado de actividad de estos insectos.
             Por momentos volaban de una flor a otra alimentándose frenéticamete llenas de energía. Y un instante después, cuando el sol se ocultaba, se desplazaban tan torpemente, que para no caer al suelo, tenían que posarse en el primer lugar adecuado que encontraban.
             Allí permanecían inmóviles con las alas abiertas y perfectamente orientadas, para volver a volar enérgicamente pocos segundos después de que el sol volvía a salir. Así una y otra vez.
             Y es que recientes estudios han demostrado, que las escamas de las alas de mariposa componen el panel solar perfecto, pues duplican la capacidad de captar la energía solar de los paneles más eficientes creados por el hombre. (Clik en la imagen para verla más grande).

Mariposa Melanargia galathea
Mariposa medioluto norteña (Melanargia galathea)(F:2.8,V:1/1250,ISO:100)