viernes, 6 de marzo de 2020

EL MISTERIO INDESCRIPTIBLE

                        En ningún otro entorno forestal puedo percibir tan claramente la sensación de estar en un lugar secreto, como en un bosque de hayas.
               Eso es así en cualquier época del año, pero en otoño, cuando la luz siempre escasa dentro de él, se vuelve dorada al atravesar las hojas de color ocre, el efecto es casi mágico.
               Si a eso se suma la niebla difuminándolo todo y acentuando la atmósfera de intimidad y misterio, el resultado es simplemente; indescriptible. (Clik en la imagen para verla más grande).

Hayedo, otoño y niebla
Bosque de hayas, otoño y niebla (F:9,V:1/0,8s,ISO:200)

sábado, 29 de febrero de 2020

DE LO INTENSO O LO PROFUNDO

                                Cuando has pasado mucho tiempo en la naturaleza, sabes que a ella hay que ir a dejarse sorprender, mejor sin expectativas ni deseo.
                 Eso difícilmente puede darse cuando le das más importancia de la que merece al hecho de "capturar" esos breves y poco frecuentes encuentros con seres especializados en la cautela y la discreción.
                 No sabría explicarlo, porque es algo del ámbito más abstracto e indemostrable de la percepción, pero creo que en cierta manera, muchas veces ese deseo de conseguir, llega a interponerse no sé de qué extraña manera, impidiendo que los acontecimientos sucedan.
                Por el contrario, otros días en los que vas al monte "simplemente" a estar rodeado de todo aquello sin esperar nada, entonces el acontecimiento va y se produce.

                Este día de verano y a esa hora, ya hacía demasiado calor incluso como para estar fotografiando mariposas. Allí tirado sobre la hierba bajo la sombra de un árbol, en el silencio del bosque, con la mente por momentos vacía de pensamientos y absorta en la contemplación, no se podía desear nada más perfecto.
               De pronto el áspero grito de alarma de los arrendajos indicando que algún depredador se aproximaba, volvió a poner mi mente en "modo deseo".  Y de forma casi automática me vi sacando de la mochila la cámara y el objetivo adecuado. Y luego esperando por si al animal que merodeaba dentro del bosque con su séquito de pájaros alarmados, le daba por salir al pequeño claro junto al que me encontraba.
                Y así fué. Este gran zorro macho con el pelaje corto de verano, salió brevemente  del bosque cruzando esa zona despejada.
                 El acontecimiento se produjo y la captura del instante también. Todo muy satisfactorio para la mente que siempre está a la caza de momentos intensos. Pero en realidad eso no fue más que un espejismo impermanente comparado con el momento previo en el que la satisfacción, aunque más sutil, venía de lo profundo e inexpresable. (Clik en la imagen para verla más grande)

Zorro (Vulpes vulpes)
Zorro con pelaje de verano (F:7.1, V:1/400s,ISO:100)

viernes, 21 de febrero de 2020

EL PRODIGIO DE LOS NARCISOS

                              Algo tiene la naturaleza, que por muchas veces que sean repetidos los prodigios que en ella se producen, siempre asombran como la primera vez.
                 Siendo cada año unas de las primeras flores en renacer, hace ya varias semanas que en los rincones más abrigados del monte, como preludio de una primavera inminente, aparecieron los narcisos.
                 Seguramente ya ni siquiera ellos recuerdan que antes, cuando el invierno era de verdad, sus tallos solían abrirse paso hacia el sol atravesando las últimas nieves de la temporada.
                 Esas imágenes de las flores creciendo entre nieve que aquí eran lo habitual y que ya sólo quedan en la memoria, resultan casi exóticas y propias de latitudes nórdicas. Como seguramente  con el tiempo lo acabarán siendo los propios narcisos, cuando progresivamente vayan siendo sustituidos por los cactus... (Clik en la imagen para verla más grande).

Narciso silvestre (Narcissus bulbocodium)
Narcissus bulbocodium (F:5.6,V:1/320s,ISO:100)

jueves, 13 de febrero de 2020

NATURALEZA EJEMPLAR

                                 Entre las especies con mayor diferencia en el plumaje entre machos y hembras, se encuentran muchas de las aves acuáticas.
              Las hembras son de un discreto color pardo jaspeado. En los machos por el contrario, todo está dispuesto para llamar la atención. No basta con ser colorido y contrastado, algunas de sus plumas dependiendo del ángulo de la luz, producen incluso irisaciones de aspecto metálico.
               Y  habrá quien se pregunte : ¿qué sentido puede tener este acusado dimorfismo?. Pues nada menos que; ...todo.
               Entre los patos, las hembras eligen minuciosamente a los machos con los que  se aparean, para seleccionar los mejores genes que merecen ser reproducidos, fijándose en la calidad e intensidad de su colorido, que está directamente relacionado con la fortaleza y la salud. Y ellas a su vez, con su plumaje mimético que las hace casi invisibles cuando están en el suelo donde hacen el nido, evitarán que los vulnerables huevos, sean descubiertos por los depredadores.
               En la naturaleza, al contrario de lo que sucede fuera de ella, no hay nada imperfecto ni superfluo. En este caso, esa enorme diferencia de aspecto entre aves de la misma especie, es el resultado que millones de años de selección natural han determinado como òptimo, para maximizar sus posibilidades de supervivencia, no como indivíduos y menos aún en el caso de los machos, tan vulnerables como llamativos, sino como especie.
             
               La luz de primera hora de aquella fría mañana de invierno, daba cierta calidez al color de los árboles sin hojas pero cubiertos de líquenes. Y a ese espléndido macho de pato cuchara (Spatula clypeata), lo hacía brillar como a una joya con alas.

Pato cuchara (Spatula clypeata)
Pato cuchara macho (Spatula clypeata) (F:7.1,V:1/2500s,ISO:250

sábado, 8 de febrero de 2020

ADIOS FOTONATURA

                            Después de 20 años siendo el sitio de referencia en fotografía de naturaleza, el pasado 31 de Enero, Fotonatura dejó de existir.
             Cuando la descubrí, aún estaba intentando aclararme en el dilema de qué marca elegir para regresar a la fotografía ya en digital.
             Desde entonces, han sido incontables las horas que como muchos otros aficionados a la fotografía y a la naturaleza, he pasado disfrutando en ella de auténticas maravillas.
             Como si de un ser vivo se tratara, todos vimos  su crecimiento en cuanto a cantidad y calidad de las imágenes que se mostraban en ella. Hasta que hace unos años llegó a alcanzar un cenit que parecía dificilmente superable. Y así fue. Desde entonces, cumpliéndose la ley inexorable de la impermanencia que viene a decir que: "lo que no mejora, empeora", se inició en ella una decadencia, a la que seguramente todos contribuímos, hasta llegar hace unos días, a su total desaparición.
             Como si fuera alguien físico por quien sientes gran afecto, recibir hace unos meses el adelanto de la noticia, fue una mezcla de pena e incredulidad de que algo así realmente fuera a suceder. No sabía como sería exactamente la "muerte" de un ser virtual. Si las imágenes permanecerían en algún limbo, pero accesibles, o todo se extinguiría por completo. Ha sido lo segundo.
             Esto va de fotografía, naturaleza, e impermanencia, por eso no podía dejar de compartir contigo aquí, la captura de pantalla de la que fué la última página de mi galería en ese sitio inolvidable.
             Adiós Fotonatura. (Clik en la imagen para verla más grande).
           

jueves, 30 de enero de 2020

BELLEZA Y VERDAD

                           Da igual el número de veces que lo hayas visto, porque siempre parece la primera y la última. En realidad lo es las dos cosas.
               El despertar del bosque al final del invierno, es algo de tal magnitud, que resulta imposible de describir con palabras. Ahí es donde se supone que una imagen, que vale más que mil de ellas, tendría que ser suficiente. Pero tampoco, porque siempre quedan fuera el olor, los sonidos, la incipiente calidez del aire...
               En cuanto a lo visual, puedes pasarte horas buscando el encuadre que contenga todo aquello, pero siempre es inútil el propósito de atrapar en la parcialidad de un pequeño rectángulo, lo inconmensurable.
               Ante la imposibilidad, de meter todo aquello ni en una ni en mil fotos, me tiré al suelo para incluir y darles a esos jacintos estrellados el protagonismo que merecían, aunque fuera desenfocados.
               En cuanto a los efectos secundarios de estar repetidamente expuesto a semejantes dosis de algo así, el principal de ellos es, que quedas incapacitado de por vida para aceptar como BELLEZA o VERDAD, sucedáneos del ámbito circense (dicho esto con todo el respeto por el "mayor espectgáculo del mundo").  (Clik en la imagen para verla más grande).

Hayedo en primavera
Hayedo y jacintos en primavera (F:5.6,V:1/125s,ISO:100)

lunes, 27 de enero de 2020

MÁS Y MÁS CERCA

                                  Contaba aquí hace unos meses la pequeña historia (historieta) de cómo conseguí la foto de un corzo de forma muy poco frecuente, esperándolo en el mismo sitio por donde acababa de salir cuatro minutos antes: https://fermincastellano.blogspot.com/2019/11/corzo-celo-territorio.html .
                  Esta, unos segundos después, parecía que sería la última de aquella serie, porque estaba tan cerca que el inevitable ruido del obturador y el espejo de la cámara, deberían haberlo puesto en alerta. Pero no fué así y, aún siguió acercándose ( Clik en la imagen para verla más grande).

Corzo macho
Corzo macho (Capreolus capreolus) (F:7.1,V:1/125s,ISO:200) 

lunes, 20 de enero de 2020

MARIPOSA DE LA COL

                                           La Pieris brassicae es una de las especies de mariposa más común y de color más discreto. Sus alas blancas con puntos negros la hacen casi inconfundible.
                Sus orugas se alimentan de las hojas de plantas de la familia de las crucíferas (col, repollo, brócoli, coliflor..).
                A falta del control de sus poblaciones que ejercían los depredadores naturales, que con frecuencia han sido eliminados por la fumigación indiscriminada, su abundancia pueden llegar a ser un problema. Y verlas sobrevolar el huerto poniendo sus huevos en el envés de las hojas, nunca es una buena noticia para el horticultor.
                Pero el monte no sería lo mismo sin ellas volando incansablemente de una flor a otra en las calurosas tardes del verano.

                Este ejemplar a contra luz, reveló una textura y unos matices de color en sus alas, que nunca había visto y que con otro ángulo de iluminación hubieran pasado desapercibidos. (Clik en la imagen para verla más grande).

Mariposa de la col (Pieris brassicae)
Mariposa de la col (Pieris brassicae)(F:4,V:1/1000s, ISO:200)

martes, 14 de enero de 2020

SIMETRÍA ESCULTURAL

                                       Hace tiempo ya me referí aquí, a la relación que la ciencia ha establecido que existe, entre la simetría y lo que consideramos bello.
                        Y es que hay algo en las cosas que tienen esa repetición exacta (o casi) a ambos lados de un eje central, que siempre hace inevitable el deseo de recrearse un poco más en su contemplación. Quizá porque en lo profundo de nosotros, algo intuye que en esa  armonía visual, se está expresando algo incomprensible que está más allá de lo tangible.

                        Cuando la primavera está asentada y los días son cálidos y húmedos, en el bosque aparecen los helechos, que lentamente durante días, como desperezándose del largo sueño invernal, irán estirando sus largos tallos y desenrollando sus frondas espirales.
                        De entre ellos algunos son tan simétricos, que es imposible no dedicarles un rato. Que no se cuantifica en minutos, porque siempre en estos casos pierdo bastante la noción del tiempo.
                        Este además de muy simétrico, sobresalía de entre el resto de la vegetación lo suficiente como para, utilizando la menor profundidad de campo posible, conseguir todo ese desenfoque que dió al entorno de helechos y grandes árboles, este aspecto de nebulosa irrealidad. (Clik en la imagen para verla más grande).
             
Helecho simétrico y desenfoques
Helecho y desenfoques (F:2.8,V:1/160s,ISO:100)

martes, 7 de enero de 2020

EL SUPERESPECIALISTA DE LA MADERA

                                      No hay nada en la naturaleza que no me parezca asombroso. Y cuanto más sé sobre ella, el asombro en lugar de decrecer, aumenta; da igual el organismo del que se trate.
                 Esto me sucede incluso con las especies generalistas, cuyas adaptaciones son por decirlo de alguna manera, de grado medio. Cuya falta de especialización les permite un mayor margen de adaptación a los cambios.
                Pero cuando se trata de superespecialistas, que son esos seres cuyas habilidades y anatomía han sido modelados por la naturaleza durante millones de años para aprovechar un recurso muy concreto, con la casi total exclusión de cualquier otro. Entonces el asombro ante sus increíbles adaptaciones, alcanza el mayor grado posible.
                Recuerdo de pequeño, haber tenido en la mano un pico picapinos y, cómo mientras lo examinaba  minuciosamente, por comparación con otras aves que había tenido en la mano, todo en él me parecía prodigioso.
               Su pico como un cincel de aspecto metálico, con el que es capaz de perforar los árboles más duros.
               Las plumas de su cola, sobre las que siempre se apoya. De una extraña mezcla de dureza y flexibilidad que al tacto parecen hechas de algún material inorgánico.
               Los dedos, extrañamente dispuestos, dos hacia adelante y dos hacia atrás. Con uñas muy fuertes y curvas.
               Su larguísima lengua retráctil, con la punta cónica y rígida en forma de arpón, con el que clava y extrae las larvas del interior de la madera. Y que cuando la recoge se enrolla alrededor de su cráneo de huesos esponjosos ayudando a amortiguar los golpes cuando percute sobre la madera, protegiendo el cerebro de daños que matarían a cualquier otro ave de su tamaño...!!! . (Clik en la imagen para verla más grande)

Pico picapinos (Dendrocopos major)
Pico picapinos (Dendrocopos mayor) (F:7.1,V:1/160s,ISO:320)