martes, 6 de febrero de 2018

RECIEN NACIDO

                                    Un reciente estudio utilizando las tecnologías más avanzadas, ha llegado a la conclusión de que el peligro de extinción para muchas de las especies de anfibios, es aún mayor de lo que los científicos habían estimado con anterioridad.
             Tres factores como son: cambio climático, pérdida del hábitat y la enfermedad producida por el hongo Batrachochitryum dendrobatidis (Bd)  que se dan conjuntamente en algunas regiones del planeta donde existe la mayor diversidad de estos animales, amenazan con hacer desaparecer para siempre cientos de estas especies.
             Si siempre ha sido una suerte para cualquiera que tenga un huerto o un jardín contar con la discreta y benéfica presencia en él, de algún sapo. A medida que con los años estos animales, para muchos de aspecto repugnante -habría que saber que piensan ellos del nuestro-, son cada vez más escasos, más que una suerte, su proximidad es ya un raro privilegio.
         
             Una de esas también cada vez más escasas tormentas de verano, justo al anochecer, fue el detonante para la eclosión simultánea de varias  puestas de huevos de sapo común.
             Por unos segundos el suelo parecía hervir con aquellos cientos de pequeños cuerpecillos de menos de un centímetro, saltando en todas direcciones.
             Este había caído dentro de una gran gota de agua sobre la superficie de una hoja y permanecía así de tranquilo, como sintiéndose protegido por el líquido del que parecía formar parte. Quizá le recordaba el del interior del huevo del que acababa de salir. (Clik en la imagen para verla más grande).

Pequeño sapo dentro de gota de agua
Sapo común recién nacido (Bufo bufo) (F:11,V:1/125s,ISO:100)

sábado, 3 de febrero de 2018

EL ESTANQUE SECRETO

                                 En aquella anormalmente seca y cálida primavera, mucho tiempo después de las últimas lluvias, el protegido y escondido espacio entre las hojas y el tallo de esta planta (Asphodelus cerasiferus), aún contenía un estanque en miniatura.

         Una mínima profundidad de campo, enfocando sobre el reflejo ondulante del agua, le dio a la imagen este aspecto casi abstracto. (Clik en la imagen para verla más grande).

Agua entre hojas
Agua contenida en Asphodelus cerasiferus (F:2.8,V:1/15s,ISO:100)

lunes, 29 de enero de 2018

GAVILÁN EN VUELO

                                 Si ya de por sí, las rapaces son difíciles de observar por lo escasas y, si la dificultad para localizarlas en el cielo, por razones obvias suele ser además inversamente proporcional a su tamaño. Cuando se trata de una de las rapaces  más pequeñas y discreta de la fauna Europea, que al mismo tiempo también es la que muestra mayor querencia por las más densas e impenetrables  masas forestales, como es el caso del gavilán, entonces la dificultad es máxima.
              Ver un gavilán es ya toda una suerte. Pero poder fotografiarlo así, en una de las fugaces ocasiones en que este ave deja la cobertura de los árboles, para con su velocísimo vuelo trasladarse de un bosque a otro, es una oportunidad de esas que se dan una vez cada muchos años. (Clik en la imagen para verla más grande).
           
Gavilán (Accipiter nisus)
Gavilán macho subadulto en vuelo (Accipiter nisus)  (F:7.1,V:1/2000,ISO:200)

lunes, 22 de enero de 2018

RETORNO AL ORIGEN

                           Generalmente, no me gusta captar imágenes en las que aparezcan indicios humanos, pero aquel día para mi la excepción estaba muy justificada.
            Sucede que solemos pasar por alto aquello a lo que estamos acostumbrados y lo miramos sin verlo realmente, porque la familiaridad muchas veces nos impide reparar en sus pequeños detalles.
            Había visto sin verla aquella vieja ventana fuera de uso multitud de veces, pero no fue hasta este día, fotografiando a esa mariposa nocturna posada sobre ella, que no fui consciente de cuanta belleza había en la áspera textura de su deteriorada superficie.
            Y no sólo eso; aquella  madera que algún día hace muchas décadas, quizá más de un siglo, fue arrancada de un bosque para que un carpintero con rudimentarias herramientas manuales le diera formas geométricas, para después cubrirla de pintura haciendo irreconocible su verdadera naturaleza arbórea.
            Ahora, después de muchos años de lluvia, sol y viento, aquel  domesticado trozo de naturaleza, volvía a mostrar de nuevo la esencia desnuda de lo que nunca había dejado de ser. Y se estaba convirtiendo en el hogar de arañas, polillas y líquenes, como en un anhelado retorno a su verdadero origen. (Cilk en la imagen para verla más grande).

Polilla (Lasiocmpa trifoli), en madera vieja.
Polilla (Lasiocampa trifoli) sobre ventana vieja (F:10,V:0,8s,ISO:100)

lunes, 15 de enero de 2018

SIEMPRE ALERTA

                                      Bueno, en realidad sería: "casi siempre...", porque en sus desplazamientos dentro de su territorio en el interior del bosque donde se sienten  protegidos por la vegetación, a veces los corzos van tan abstraídos y como ensimismados cuando transitan por sus senderos habituales, que se diría que están buscando la solución a algún enigma, o problema filosófico.
             Esos cortos paréntesis de desconexión de sus sentidos cuando están tranquilos, seguramente dan el descanso que necesita un sistema nervioso, sometido al ingente trabajo del permanente estado de alerta.
           
              Casi anocheciendo, esta corza había salido del bosque para alimentarse. El lejano grito de alarma de un ave -los corzos los reconocen todos- la hizo permanecer un rato así, con  todos sus sentidos centrados en aquel leve pero para ella significativo sonido.
              Cuando la alarma cesó, ella siguió alimentándose y, la noche fue cubriéndolo todo. (Clik en la imagen para verla más grande).

Hembra de corzo alerta
Corzo hembra (F:7.1,V:1/8s,ISO:400)

lunes, 8 de enero de 2018

SIMPLIFICANDO

                         En la naturaleza sin intervención humana, todo es armónico y tiene total sentido en sí mismo.
           Pero la mente ante ese caos de perfección, parece necesitar aferrarse a algo conocido que haga aquello minimamente comprensible. Entonces busca patrones que de alguna manera simplifiquen lo inconmensurable reduciéndolo a algo racionalmente manejable.
           Mi satisfacción ese día por encontrar esta diagonal de agua y roca llenando la minúscula parcialidad del encuadre de la cámara, era como una alegoría de lo infantil y limitado de la percepción mental, cuando se enfrenta a la inabarcable magnitud del mundo natural. (Clik en la imagen para verla más grande)

Cascada diagonal
Cascada y roca diagonal (F:16,V:2s,ISO:100)

domingo, 31 de diciembre de 2017

NIEVE Y OTOÑO

                            Hace unas semanas, unos días después de la última nevada, encontré el bosque así; salpicado de hojas que se habían mantenido en los árboles hasta que las heladas posteriores a la blanca precipitación, las desprendieron de las ramas.
              Puede parecer una imagen muy premeditada, pero no lo és, fue muy casual.
              Casi todos los elementos están en la misma disposición en que los encontré, porque las hojas estaban medio incrustadas y pegadas a la nieve helada. Únicamente moví las que resultaban cortadas por el encuadre y dos que estaban superpuestas.
              Me permití esa mínima manipulación, porque después de todo, se trataba de componer esta postal otoño-invernal que contiene seis especies de árboles caducifolios que conviven en aquel bosque y, una pluma de arrendajo, una de las aves más interesantes y características que lo habitan.

              Con ella, a todos los que con vuestras visitas y comentarios participáis en esto y, por extensión, también al resto de seres humanos, os deseo lo que yo creo que es lo mejor que se puede desear -y que es lo mismo que deseo para mi y los míos-: Salud y Consciencia, para todos vosotros y vuestro entorno en el año que está a punto de empezar. (Clik en la imagen para verla más grande).

Hojas y pluma sobre la nieve
Hojas y pluma sobre la nieve (F:4,V:1/13s,ISO:200)

lunes, 25 de diciembre de 2017

LA MANTIS DE MARCOS

                                      Hacía poco que me había prometido a mi mismo, que no iba a seguir dejando que esto de intentar atrapar instantes, acaparara tanto de mi tiempo libre como lo había estado haciendo durante los últimos años. Y este día, lo estaba cumpliendo.
            Hasta que apareció mi sobrinico, todo entusiasmado diciendo "tio mira que mantis!!!".
            Eso viniendo de un chavalín que a pesar de tener una curiosidad insaciable por todo, incluida  la naturaleza, desde muy pequeño, por negligencia en un sector de su entorno, a pasado demasiado tiempo jugando con aparatos electrónicos. Como no podía ser de otra manera, hizo que mereciera toda mi atención.
            Aunque el calor a esa hora era casi insoportable y la luz por exceso pésima para fotografiar, había que darle a aquello toda la trascendencia que merecía. Así que a montar el equipo y a demostrarle qué es lo verdaderamente importante, haciéndole ver que aquel pequeño y frágil animal podía ser durante unos minutos también para mi, el centro del universo.
            La elección del lugar, resultó ser muy adecuada. El problema con la luz excesiva y unilateral, quedó resuelto por el entorno casi blanco de roca caliza, que actuaba como un difusor atenuando tanto las sombras, que parecía que la planta y el sujeto estuvieran dentro de una caja de luz. Y este fue el resultado; quizá la foto de mantis más bonita que he hecho.
           Aquella, como ser vivo que era, no podía tener dueño y siguió con su vida salvaje de mantis,  pero esta Marcos, aunque hecha de píxeles, es tuya para siempre. (Clik en la imagen para verla más grande).

Mantis
Mantis religiosa (F:2.8,V:1/1250s,ISO:100)

lunes, 18 de diciembre de 2017

PICAPINOS

                           Aunque  habita también otro tipo de bosques, es en los de coníferas, como indica su nombre, donde hay más posibilidades de encontrarlo.
            Más bien, casi siempre es él el que le encuentra a uno, dejando oír su característica voz de alarma, mientras vigila desde la distancia cualquier intrusión en su territorio.
            Cuando se tiene la suerte de poder observar de cerca a una de estas aves atareada en la búsqueda de alimento, no cabe menos que la admiración ante el despliegue de las asombrosas adaptaciones que los pícidos han conseguido a lo largo de miles de años de evolución, para llegar a especializarse en la captura de larvas de insectos que habitan el interior de la madera muerta. (Clik en la imagen para verla más grande).
         
Pico picapinos (Dendrocpos mayor) ((F:7,1,V:1/125s,ISO:320)

lunes, 4 de diciembre de 2017

OTOÑO INICIPIENTE

                                Ya en los aún largos y calurosos días de finales de Agosto, se empiezan a producir en el monte pequeños acontecimientos que son como un lento epílogo al período estival .
           El cada vez más perceptible cambio en la inclinación del ángulo de la luz solar. La aparición de las primeras aves pioneras en la migración. Incluso una variación sutil en el olor del aire nocturno; anuncian silenciosamente la llegada de cambios que afectarán tanto al paisaje, como a la biología de todos los seres que lo habitan.
           Pero no será aún hasta meses más tarde, que la gran transformación no se hará del todo evidente, con el incipiente cambio en el color del bosque.(Clik en la imagen para verla más grande).

Bosque de hayas al inicio del otoño
Hayedo en transición de color (F:9,V:2s,ISO:100)