sábado, 20 de noviembre de 2021

CORZO VINIENDO

                                       Si, o soy muy pesado subiendo la tercera de la serie al mismo corzo: https://fermincastellano.blogspot.com/2020/01/corzo-cerca-garrapatas.html . O es que mi archivo de fotos está ya muy mermado. Como quiera que sea, aquí está. 

       Y siguió acercándose. Así que, amenazo con más... (Clik en la imagen para verla más grande)

Corzo macho acercándose (F:7.1,V:1/125s,ISO:200)

miércoles, 17 de noviembre de 2021

PERSEVERANCIA

                               Las fotos de naturaleza se consiguen con tiempo y planificación, unas. Con "suerte", pocas. Y muchas, con perseverancia, es decir; por pura cabezonería. 

            De ese último grupo, esta es un buen ejemplo.

            Cabría esperar, que la perseverancia en fotografía de naturaleza, fuera más aplicable al intento de captar animales, que siempre son esquivos con la especie humana. Pero hay veces en las que algo tan inmóvil como un paisaje, parece resistirse al propósito de fotografiarlo lo más parecido posible a la visión quizá idealizada, que uno puede tener de él.

             Un día del inicio de la primavera. La temperatura cálida y la humedad, habían desencadenado uno de esos ciclos ya casi extintos, de tormentas diarias. Que según la gente del campo, hace tiempo, cuando el clima era más estable y predecible, solían durar 9 días.   

             Tres días seguidos tuve que ir hasta aquel lugar a última hora de la tarde, para aprovechando la escasez de luz, conseguir exposiciones largas, que produjeran ese efecto sedoso y difuminado en el movimiento del agua.  

             Las dos veces anteriores el resultado había sido el mismo: Ni una sola foto. Casi a la misma hora mientras montaba el equipo, una gran tormenta lo había hecho imposible. 

             Este día parecía que iba a ser más de lo mismo, pero no del todo; fue mucho más.

             Llegué un poco antes, mientras los enormes nubarrones se iban juntando y oscureciendo, hasta el punto de que esas condiciones de luz escasa que buscaba, iban dando exposiciones más y más largas, hasta ser casi exageradas, porque parecía que se estaba haciendo de noche, a las cinco de la tarde !!. 

             Sólo hubo tiempo para unas cuantas fotos, antes de que las grandes gotas que pronto se convirtieron en granizo, empezaran a arreciar en una cortina blanca que casi me impedía ver los árboles de alrededor.

             Unos pocos segundos para coger la cámara con todo lo que no debiera mojarse y, refugiarme ya calado bajo las raíces de un gran árbol caído. 

             Siete minutos después, cuando aquello fue remitiendo, el lugar ya no parecía el mismo. El arroyo había crecido. Su agua que un momento antes era cristalina, ahora bajaba turbia por el barro. El bosque estaba cubierto por una capa de granizo. Y saliendo empapado de debajo de aquel tronco que justo consiguió salvar la mochila, como suele sucederme en esas situaciones, me daba la risa, porque; ¿ que necesidad habrá...?.

            ¿Que porqué tanto empeño por conseguir esa foto?. Difícil de explicar...(Clik en las imágenes para verlas más grandes).

Pequeña cascada (F:10,V:1/37s,ISO:100)

El mismo lugar pocos minutos después.

miércoles, 27 de octubre de 2021

¿INTELIGENTE?

                                 Hay tanto interesante en la naturaleza, que una vida resulta demasiado poco como para dedicarle a todo ello el tiempo que se merece. 

               Es fácil dejarse cautivar por la belleza impresionante y las portentosas adaptaciones de aves y mamíferos. Pero en el monte, a ras de suelo, hay un universo casi desapercibido, poblado por seres tanto o más asombrosos.

              Cuando fotografío muy de cerca mantis religiosas, muchas veces tengo una extraña sensación, por lo desconcertante que puede ser la actitud de estos insectos. Estás a unos pocos centímetros de ellos y parecen ignorarte, vuelven su cabeza en cualquier otra dirección, como si no estuvieras allí. Mueves la mano para atraer su atención y que miren a cámara y, nada.

             Con suerte, aún no sé porqué, de pronto giran su cabeza y te clavan esa extraña mirada alienígena, para segundos después volver a mirar hacia otro lado.  

             Seguramente tiene que ver con la anatomía de sus ojos, que aunque muy extraños, tienen esos puntos oscuros que recuerdan a una pequeña pupila humana. Creo que por eso, siempre que nuestras miradas se cruzan, tengo la misma sensación de estar ante un ser inteligente. Espero que esa sensación sea reciproca :). (Clik en la imagen para verla más grande) (Incluida en: https://vimeo.com/489030942 )

Mantis religiosa (F:7.1,V:1/125s,ISO:100)

jueves, 14 de octubre de 2021

LA ÚLTIMA ORQUÍDEA

                                    En los último días de verano o incluso ya iniciado el otoño, comienza su floración una de las plantas más tardías y casi con seguridad, la última de las orquídeas silvestres europeas; la Spiranthes spiralis .

             Poco antes de las primeras heladas, esas pequeñas espirales de minúsculas flores acampanadas de tres milímetros y color blanco puro, adornarán muy discretamente el suelo de algunos claros del bosque. (Clik en la imagen para verla más grande).

Spiranthes spiralis (F:2.8,V:1/250s,ISO:100)

jueves, 16 de septiembre de 2021

LA VIDA EN EL PARAISO

                              Creo que es una de las razones que hace tan apasionante la fotografía de naturaleza. Como para compensar esos días en los que has dedicado mucho tiempo para no conseguir nada, hay otros en los que consigues mucho más de lo que esperas.

                Este día, con la cámara sí por si acaso, pero con muy pocas expectativas más allá de disfrutar del silencio y la belleza en la contemplación de uno de mis rincones favoritos. A los pocos minutos de sentarme apareció esta hembra de corzo.

                Un instante mirando hacia el lugar del que procedía el desconocido sonido del obturador, con esos ojos tan negros que parecen dos grandes botones de azabache. Y un segundo después, en tres grandes saltos desapareció. Y el paisaje volvió a ser el mismo. Queda la foto, sino, casi podrías dudar de si sólo lo has imaginado.

                Sobre la cicatriz en su labio, imposible saber que le produjo esa herida. Quizá es el recuerdo del día en que siendo más pequeña consiguió escapar por poco de su más habitual depredador. O de haberse enganchado con una de las muchas alambradas que cuadriculan y dividen el monte. Sea lo que fuera, evidencia que la vida nunca es fácil en el paraíso. (Clik en la imagen para verla más grande)             

Corzo hembra (Capreolus capreolus)(F:7.1,V:1/250,ISO:200)

miércoles, 1 de septiembre de 2021

LO INEFABLE

                                    Quizá, siempre que se muestra una foto, se espera producir en quien la vea algún tipo de sensación, o emoción en el mejor de los casos. Pero por mucho que llegue a producirse esa especie de conexión, seguramente nunca será tan intensa como lo es para quien la hizo. 

           Una imagen es mucho más que ese pequeño fragmento de tiempo congelado. Cada una tiene detrás una pequeña historia, que cuando se trata de fotografía de naturaleza, al menos tal como yo la entiendo, siempre tiene que ver, con lo íntimo y secreto.

            La pequeña historia de esta, empezó en un día de invierno, cuando encontré en el tronco de una encina el agujero de un nido de pico picapinos (Dendrocopos major).

            A lo largo de los años, he encontrado muchos nidos de esta especie, casi siempre en pinos (como indica su nombre), pero también en otras diferentes especies de árboles. 

            En principio parecen elegir el tipo de árbol, en función de la dureza de su madera. Prefiriendo los más blandos por el ahorro energético que supondrá la ingente labor de vaciar en ellos la cavidad del nido. 

        Por eso me sorprendió que estando el árbol de su elección rodeado de otros de madera blanda, hubieran elegido ese de madera tan dura.

          Pero más sorprendente aún, era la altura a la que estaba. Estas aves, por lo general son muy esquivas y desconfiadas, mucho más aún cuando se trata de su reproducción, por lo que los huecos que perforan para instalar su nido, suelen estar en lo más apartado del bosque y, además a bastante altura, para hacerlos más inexpugnables. Por eso me asombró que éste había sido hecho a poco más de un metro del suelo !!!.

             Por si estas excepcionalidades fueran pocas, la mejor pude constatarla la primavera siguiente, cuando comprobé que estaban acondicionando el mismo agujero para volver a anidar en él. Y tuve la oportunidad de ver que esta pareja de picapinos, lejos de mostrarse alarmados y esquivos ante mi proximidad, como cabría esperar de su especie, me toleraban a una distancia anormalmente corta.

                  Muy pocas veces he fotografiado aves en la proximidad de su nido. Jamás lo  hubiera intentado de haberse tratado de picapinos con un comportamiento normal, pero la extrañamente dócil actitud de estos, me animó a intentarlo. El resultado, fueron unas cuantas tardes inolvidables, teniendo la imposible y tantas veces deseada sensación de ser invisible en el monte. Porque aquellas aves, casi me ignoraban mientras los fotografiaba a muy corta distancia mientras hacían su vida normal.

                  Es ya enorme la cantidad de recuerdos de momentos increíbles vividos en la naturaleza. Este es uno de ellos. Un perdido y solitario bosque. La primavera mostrándose por todas partes. La luz dorada de última hora de la tarde. Y la proximidad de estos seres haciéndome sentir con su confianza, como un elemento natural más y, parte de todo aquello. (Clik en la imagen para verla más grande).

Picapinos hembra (Dendrocopos major) (F:7.1,V:1/100s,ISO:200

miércoles, 28 de julio de 2021

" LOS PILARES DE LA TIERRA "

                             Creo recordar que hace tiempo en una entrevista a Ken Follet, le preguntaban  el porqué de ese título de su libro superventas.

                 Decía que en la edad media una de las razones para construir  catedrales era, que la casi integrista creencia religiosa católica les hacía pensar que ellas, de alguna manera soportaban el peso del cielo, para evitar que su ira en forma de catástrofes callera sobre los humanos. O lago así.

                 Fotografiando estos pinos esbeltos y altos como catedrales góticas, era inevitable no verlos más allá de consideraciones estéticas, como lo que son: pilares fundamentales de una naturaleza, que cada vez más a duras penas, consigue evitar el desastre seguramente ya inexorable, que se cierne sobre nosotros. (Clik en la imagen para verla más grande)              


Pinos convergentes (F:11,V:1/60s,ISO:200)

miércoles, 21 de julio de 2021

MARIPOSA Y OTOÑO

                                       Otoño y mariposas, son una mezcla un poco antagónica. 

                      Pero en esos días en los que ya es muy notable la disminución de las horas de luz. Las temperaturas empiezan a ser bajas. Y en el monte se hace difícil encontrar alguna flor tardía que les pueda servir de alimento. Aún se puede encontrar alguna mariposa resultado de la eclosión de la última generación anual de su especie. Que al contrario de las que nacieron en plena primavera cuando las flores eran abundantes, tendrán que afrontar el frío y la escasez de comida, para llegar a completar su ciclo vital ya de por sí efímero.

             Si en cualquier momento las mariposas resultan animales frágiles. En esa época del año, cuando su mundo vegetal se vuelve ocre y parece derrumbarse a su alrededor, ellas parecen fuera de lugar. 

             Resultaba conmovedor ver como  esta pequeña Polyomatus bellargus, que en otro momento hubiera estado volando de un lugar a otro exhibiendo el dorso de sus alas de un azul intenso. Como en una alegoría, ahora sólo descansaba en la punta de un helecho marchito. (Clik en  la imagen para verla más grande) (Incluida en: https://vimeo.com/489030942)

Polyommatus bellargus (F:9,V:1/200s,ISO:200)

viernes, 2 de julio de 2021

PRODIGIOSAS PLUMAS

                                 No hay nada en la naturaleza que no me parezca interesante. Pero de entre todo, las aves siempre han sido lo que más me ha asombrado. 

                 Con los años, con cada observación y cada dato más que conocía de ellas, la fascinación sólo ha ido en aumento.

                 Por sí sólo, el hecho de que estos seres hayan conseguido burlar en cierta manera la ley de la gravedad, hasta conseguir en los casos de adaptación más extremos, como en el vencejo, hacerse habitantes del aire. Ya sería razón suficiente para admirarlos. Pero es que a eso se suma mucho más.

                ¿Sabías que las aves son los descendientes directos de los dinosaurios?.

                  Los más recientes descubrimientos científicos, indican que la mayor parte de esos animales que hace doscientos millones de años dominaron el planeta, estaban cubiertos de plumas. Que en un principio sólo debieron tener una función ornamental en las exhibiciones de cortejo. 

              Desde entonces  esta estructura epidérmica hecha de queratina, ha ido evolucionando para convertirse en uno de los mayores prodigios de la naturaleza. Cuya relación peso/resistencia/flexibilidad, aún no ha sido igualada por ningún producto de la tecnología humana. Además de ser el aislante térmico insuperable.

              Aunque no todos los dinosaurios eran de gran tamaño, cuando se observa un pequeño pájaro, cuesta imaginar la línea de parentesco que les une a aquellos animales. Pero eso cuesta un poco menos, cuando el ave que se tiene delante y muy cerca, es una enorme y majestuosa.

             Me pareció que el blanco y negro permitía realzar la textura del conjunto y al mismo tiempo hacer más evidente, la forma y disposición de cada una de estas asombrosas estructuras, tan delicadas, como fuertes y flexibles. (Clik en la imagen para verla más grande).            

Plumas (F:7.1,V::1/ 250,ISO:200)

miércoles, 9 de junio de 2021

ESE "ALGO" INEXPRESABLE

                                    Revisando las fotos que más satisfacción me produjeron en su día por haberse aproximado al resultado deseado (y esta es una).  Me doy cuenta, de que ni siquiera ellas llegaron a saciar nunca en su totalidad la "necesidad" de captar ese "algo"  inexpresable, que siempre parece escaparse y estar más allá de lo comprensible, como en una dimensión paralela desde la que se manifiesta en la nuestra, a través de ese  profundo misterio que llamamos BELLEZA.     

           De por sí la escasa azucena silvestre es una planta cuya floración es de una belleza casi ostentosa.

           Fotografiarla en lo más recóndito y oscuro del bosque y además querer aprovechar para ello un rayo de luz filtrándose entre las densas sombras, planteaba para el sensor de la cámara el reto de captar la luz y la falta de ella, en el más amplio de los espectros. 

            Después de varias fotos y unas cuantas combinaciones, el resultado casi llegó a sorprenderme. Por haber podido captar de forma más que aceptable el encuentro entre dos mundos tan opuestos. Allí, en mitad del verde de un bosque perdido y, con una protagonista que no podría haber sido más bonita. (Clik en la imagen para verla más grande). Imagen incluida en: https://vimeo.com/489030942 

Azucena silvestre (Lilium martagon)(F:2.8,V:1/60s,ISO:100)